Las cosas como son: 2025 ha conocido una explosión de los LLM (las IA, como se conocen popularmente) y una tremenda popularización. Ya quedan pocos estudiantes que no las empleen, menos aún periodistas, han irrumpido en los despachos profesionales y hasta jueces y fiscales confían sus escritos e incluso sentencias a estas inteligencias artificiales. ¿Alguien cree que los novelistas no lo hacen, o no lo hacen todavía?
En realidad, es que no importa si no lo hacen o no lo hacen todavía: lo van a hacer. Y en diez años creo que podemos estar seguros del paisaje que ofrecerá el mundo de las novelas.
Se escribirán millones al año. Miles de millones. Las escribirán las IA, los "novelistas", mantengámosles ese título, le darán a las IA unas instrucciones con las líneas generales para escribir la novela, y en minutos la IA la habrá escrito. Seguramente le dará unas instrucciones similares con algunas modificaciones, y novela nueva. "Escríbela para que guste a muchachas adolescentes": ¡pumba!. "Ahora, para muchachos adolescentes": ¡pumba de nuevo! ". Ahora, para quien ha de coger un avión, para quien tiene que hacer un regalo navideño o por el día del libro. Las IA escribirán novelas a cascoporro. El novelista le dirá que ponga un misterio de habitación cerrada, y voilá. Con una reflexión psicológica sobre el carácter del criminal o sobre la supervivencia en la Europa medieval, y listo. En minutos uno tendrá una novela, y Amazon o el portal de novelas que se elija la publicará instantáneamente. Para entonces todos, cuando leamos una novela, recibiremos sugerencias sobre qué leer a continuación; y si no, tendremos menús para encontrar lo que nos interese: una novela de zombies en la época vikinga, con algo de sexo pero no muy explícito, con una muchacha de 14 años protagonista y dos amigos de edad similar... Sin problemas. Y si no nos gusta, diez segundos después tenemos otra.
Más aún: multitud de lectores se "escribirán" ellos mismos las novelas que quieren leer. Se las escribirá la IA, claro, pero las instrucciones, temática, ambientación, argumento, aspectos que tratar, todo lo que el lector quiera leer se lo habrá dicho él mismo. A fin de cuentas, tampoco habría mucha diferencia con lo que generaría el novelista profesional. Tal vez, que éstos combinan más "ambientes": las instrucciones que dará un escritor amateur serán muy simples, las que dará un profesional serán mucho más elaboradas: tramas secundarias, contextos históricos, ambientaciones más detalladas, giros más imaginativos o sorprendentes, etc.
Esto será el grueso de las novelas que se escribirán.
Un grande pero reducido número de novelas tendrán más tratamiento humano: serán aquellas que el novelista crea que pueden triunfar, tener más éxito. En ésas el autor pulirá el texto de la IA, refinará las instrucciones, la mejorará en suma. Supongo que estas novelas las reconoceremos porque serán más caras que las anteriores.
El tercer grupo de novelas serán las ya escritas. La Ilíada, la Odisea, Robinson Crusoe o La tía Tula, la caza del Octubre Rojo o Malena es un nombre de tango. Novelas escritas por novelistas humanos, novelas de siempre. Éstas las leerán los lectores más cultos, no serán lecturas de masas pero se seguirán leyendo. También, por supuesto, las leerán los lectores antediluvianos que no hayan hecho la transición a las novelas del siglo XXI, pero a medida que vayan muriendo sus bibliotecas irán camino de los vertederos: en 30 años, pongamos 2055, esas novelas las leerán las mismas personas que todavía leen El Quijote o las obras de Tirso de Molina.
Y luego habrá lo que llamaremos las novelas "premium": novelas modernas, escritas íntegramente por humanos, publicadas por editoriales que incorporarán un sello tipo "AI Free" y que certificarán que sus novelas son 100% humanas. Estas novelas, como es lógico, serán mucho más caras que las novelas que las IA generan en segundos, así que será un sector de lujo. Como el que tiene un retrato al óleo en su casa en vez de una simple fotografía enmarcada.
Una variante serán también las novelas "vivas": a medida que el lector va leyendo (recordemos, en un dispositivo electrónico) la novela le ofrecerá opciones para continuar y la misma novela irá mutando según las indicaciones del lector; incluso si quiere que se le detalle más o menos una escena, por ejemplo. Sin duda, los algoritmos de los proveedores de las novelas irán tomando buena nota de las preferencias de los lectores, y las sugerencias irán afinándose cada vez más.
Sí, se escribirán millones y millones de novelas. Si se puede seguir describiendo su creación como "escribir". Y a los autores, como autores. Y sin embargo, seguirán apareciendo novelas "auténticas". En realidad, da un poco igual. Lo importante es que seguirán leyéndose novelas, porque las novelas son historias contadas de manera que no hay vídeo o película que pueda igualar. Y los verdaderos novelistas saldrán adelante.
Ahora bien, les confieso una cosa: como lector de Maigret, echaré de menos ya el olor a tabaco en las tabernas parisinas que Simenon describía con tanta maestría y que, me temo, una IA no captará nunca
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