https://www.youtube.com/watch?v=h1U2GfCGIEs
Se sigue hablando de PISA 2025. Como dije, nadie es culpable y los cambios los han de hacer otros. Y cuando hablo con alguien del sistema educativo, sus quejas son comprensibles: con el "material" que le llega, no hay nada que hacer. Hay niños que no saben leer en cursos en los que deberían, por ejemplo. Unos, porque no hablan nuestro idioma. Otros, porque tienen discapacidades intelectuales. Otros, porque en sus casas tienen situaciones familiares muy complicadas. Y, claro, la maestra no va a dejar atrás a esos chavales, así que todos a avanza al ritmo de los niños discapacitados, que no hablan nuestro idea o (o, peor, y) que tienen en sus casas situaciones familiares muy complicadas.
Uno no termina de entender porqué es bueno que los niños que no hablan nuestro idioma o que tienen discapacidades intelectuales vayan a las mismas clases que niños que no tienen esos problemas, y sobre todo que ambos grupos vayan al mismo ritmo. O, dicho de una manera setentera, «quieren enseñar a mi hijo como si fuera subnormal».
Metamos un matiz en lo anterior: todos a avanzar "casi" al ritmo de esos niños. Dejan de educar a nuestros niños como subnormales para hacerlo como oligofrénicos, y en cambio los niños con problemas tampoco pueden seguir el ritmo y se siguen quedando atrás; pero ambos problemas ya se los encontrará el maestro o profesor siguiente.
También puede ocurrir que el maestro prefiera tratar a sus alumnos como niños normales; pero los niños no normales estorbarán y el ritmo se ralentizará. El maestro, desde el momento en que tiene a los anormales en clase, y sobre todo si son más de uno, ya no puede llevar un ritmo normal de educación.
Hay que ser muy pedagogo o muy político necesitado de votos para no ver el problema y la solución, pero en fin.
Mi sugerencia, lo que quería decir, es otra.
Si yo fuera el mandamás, introduciría un cambio. Un sutil, inapreciable cambio. Cambiaría el objetivo fundamental de la etapa de Educación Primaria.
Así como lo más importante de la educación preescolar es que los niños salgan sabiéndose abrochar ellos solos las batas, haría que lo más importante en los seis años de Primaria es enseñar a los niños a quedarse callados y quietos en clase. Ése debería ser el objetivo de los maestros. Para jugar, saltar y gritar tienen los recreos. Pero en sexto de primaria, con 11 años, los niños han de saber quedarse callados en las clases y escuchar a los maestros. Si necesitan tres recreos de veinte minutos por la mañana, que los tengan. Pero en clase, callados.
Estoy seguro de que todos los profesores de la ESO agradecerían el cambio. Y todos los profesores universitarios. Y, qué diantres, también los maestros de sexto de Primaria. Y de quinto, y de cuarto.
En cuanto a los conocimientos, entrarían por sí solos. Un maestro, con una clase atenta y callada, puede enseñar de verdad. El tiempo cunde cuando el alumno atiende y levanta la mano para obtener permiso antes de preguntar. Y lo mismo notaría el profesor de ESO.
Si lo hacen bien, incluso los rebeldes que en la ESO revientan las clases porque son incapaces de estar tranquilos entre cuatro paredes sin ser el centro de atención aguantarían. A fin de cuentas, también se les ha enseñado a no hacerse pis encima, ¿no?
Lo más importante no es aprender el ciclo del agua, los continentes o las tablas de multiplicar. Lo más importante es aprender a que, en clase, se está callado y quieto. Todo lo demás, vendrá por añadidura.
Solomon Burke - Cry to me