miércoles, 3 de junio de 2026

"Lazy girls jobs"

https://www.youtube.com/watch?v=VMnjF1O4eH0 

 

 

Se denomina "lazy girls jobs" (sobre todo en EE.UU., donde estas cosas les encantan) a una serie de trabajos, en general ejercidos por mujeres, de bajo estrés, con horarios flexibles y salarios competitivos que permiten priorizar la salud mental y el tiempo libre sobre la ambición corporativa. Trabajos que pagan lo suficiente para cubrir el costo de vida y lujos sin necesidad de escalar posiciones, y en los que al cumplir el horario laboral el empleado se desconecta por completo. Y es importante destacar que el término "lazy girl jobs" ("trabajos de chicas vagas") es irónico y satírico: se les llama "vagos" únicamente porque no exigen sacrificar la salud mental ni hacer horas extras gratis. La filosofía que subyace es hacer exactamente el trabajo por el que te pagan, ni más ni menos, rechazando la idea de que la vida debe girar en torno a la ambición laboral.

Pero, nihil novum sub sole, estos trabajos han existido desde hace muchísimos años. La recepcionista de una consulta o una oficina, los bedeles, las personas de "información" en las oficinas públicas, los empleados de las bibliotecas públicas,... Y muchos más. 

Traigo el tema a colación, por el siguiente mensaje de la red X: https://x.com/LeofaccoTweet/status/2059610850944528548

El mensaje está en italiano, y le he pedido a mi IA que lo traduzca:

Un profesor de economía de una escuela secundaria había declarado que ninguno de los estudiantes de su curso había sido nunca suspendido, pero recientemente se encontró teniendo que suspender a toda una clase. 

Toda la clase insistía en decir que el socialismo funciona y que, en consecuencia, nadie sería ni pobre ni rico. Un sistema igualitario excepcional. 

Entonces el profesor anunció: «Bien, haremos un pequeño experimento en clase. En el próximo examen, haré la media de todas vuestras notas y os la asignaré. Tendréis todos la misma calificación: nadie suspenderá ni sacará un diez». 

Tras la primera prueba se calculó la media y todos obtuvieron un 7. Los que habían estudiado mucho estaban decepcionados; los que habían estudiado poco estaban contentos. 

En el segundo examen, los que habían estudiado poco estudiaron aún menos, y los que habían estudiado mucho decidieron seguir el camino de sus compañeros más listillos y también estudiaron poco. La media del segundo examen fue un 4. Nadie estaba contento. 

En el tercer examen, la media fue un 2. En los exámenes siguientes, las notas nunca mejoraron. Empezaron a crecer el nerviosismo y los reproches, los insultos coloreaban las conversaciones y todos vivieron mal aquella situación. Nadie quiso estudiar en beneficio de los demás. Para gran sorpresa de todos, la clase entera suspendió. 

Fue entonces cuando el profesor afirmó que el socialismo era el camino hacia el fracaso, porque cuando la recompensa es grande, el esfuerzo por lograrlo también lo es. Pero cuando el Estado elimina cualquier posibilidad de recompensa, nadie ofrecerá su esfuerzo ni querrá alcanzar el éxito. No podría ser más simple.

Los chicos eran jóvenes y no se imaginaban lo que iba a pasar. Los adultos que hemos pagado cenas con los amigos a escote, sí. Sólo en grupos muy reducidos y cohesionados (por ejemplo, núcleos familiares), en los que impera sobre todo la abnegación y el espíritu de sacrificio de uno mismo por el bien de los demás o hay intangibles que alteran el comportamiento (se me ocurre el honor público que hace que todos lleven comida de sobra a una comida en común con amigos: nadie quiere ser identificado como un rácano y un aprovechado), la idea de repartir entre todos por igual va a funcionar. Por seguir con un ejemplo citado, si sólo quedamos cuatro parejas que somos amigos y nos conocemos de sobra todos procuramos llevar abundantes y apetitosas viandas, no vaya a ser que se nos tilde de rácanos. Pero si son más parejas, con un cierto componente de anonimato (ejemplo, los padres de una clase del colegio o de la escuela de karate), procuramos llevar lo mínimo necesario para dar el pego y de la peor calidad. Cola sin marca en vez de Coca-cola, snacks baratos pero voluminosos y de marca blanca, etc. En estos eventos, sólo los padres novatos aportan productos de calidad.

Lo sorprendente es que no se lleven las enseñanzas más allá. El socialismo es perjudicial para la sociedad, eso todas las experiencias lo revelan. ¿Entonces porqué insistimos a menudo en esa vía? Estoy pensando en los sueldos y los trabajos.

Hay muchos trabajos en los que el sueldo no está fijado por el desempeño del trabajador, sino por el desempeño global de tal vez miles de trabajadores. Son los convenios colectivos.

En mi vida profesional, hubo una ocasión en que mi sueldo no era negociable. Fue cuando entré a trabajar (23 años) en una empresa multinacional de la consultoría. En esa empresa, para los licenciados que entrábamos, nuestro sueldo estaba fijado. Todos cobrábamos lo mismo. Eso no era socialismo, era una cuestión práctica de organización. Luego sería el desempeño de cada uno en lo suyo lo que le permitiera renegociar un sueldo mayor o menos mayor.

El convenio está bien cuando uno empieza. Cuando uno aún no ha demostrado nada.  

Pero queremos que en las grandes empresas los trabajadores cobren lo que marca el convenio durante toda su vida laboral. Y los funcionarios, éstos también tienen su sueldo tasado por el puesto y no por su desempeño. ¿Qué pasaría si el funcionario negociara cada año o cada dos su sueldo o un bonus de acuerdo con su rendimiento (supongamos que el jefe no está corrompido y también quiere hacer bien su propio trabajo)?

Como las notas de la clase, el resultado de uniformizar lo que se paga por el trabajo es que el trabajo que se paga resulta mediocre. Desde luego, muy mejorable si se pagara lo que valen esas mejoras. 

¿Y qué tiene que ver esto con los "lazy girl jobs"? 

Es una filosofía de vida. O, mejor dicho, una de dos. Con una de ellas no puedo estar más de acuerdo: un miembro del clan (normalmente, la mujer) busca a trabajos sencillos, que tengan un buen horario o buenas condiciones, tal vez incluso que no sean de jornada completa. O, directamente, renuncia a trabajar fuera de casa. A cambio, se dedica a todas esas cosas que se han de hacer. El mantenimiento de la casa. El cuidado de la familia. La crianza y educación de los hijos. Requiere, a su vez, que otro miembro del clan (normalmente, el hombre) se deslome de sol a sol para ganar lo suficiente para que no le falte de nada a su mujer y a sus hijos. Y acepta, faltaría más, que los demás miembros vivan "a expensas" de su trabajo. 

La otra filosofía es más "yo voy a trabajar lo mínimo imprescindible". No un "voy a dar de mí todo lo que pueda". Del todo respetable, es una filosofía de vida. Pero, como ocurre con el socialismo, ¿y si todos hiciéramos lo mismo? Imagine una empresa donde sus trabajadores hicieran sólo lo mínimo imprescindible. Un equipo de Fórmula 1. Que cada médico o enfermero trabajase sólo lo mínimo imprescindible, si tiene problemas de imaginación. Imagine que todo es como si fuéramos una gigantesca administración pública. Como personas, es una opción tolerable. Como sociedad, nos conduce al desastre.

 

Advertencia final: puede parecer que yo estoy en contra de... De lo que yo estoy en contra es de las personas que no dan lo mejor de sí en sus trabajos. Todos hemos tratado con recepcionistas, funcionarios de ventanilla, cajeras de banco o dependientes de comercio que han sido secos, mínimos, reglamentistas, a los que parece que molestaba que les interrumpiéramos en sus sin duda importantes quehaceres en los que se estaban entreteniendo, y con otros que han sido todo lo contrario y de los que nos hemos despedido muy agradecidos por su ayuda. Los primeros hacían lo mínimo imprescindibles para poder regresar a sus hogares; los segundos hacen todo lo que pueden, aunque no sea lo que se espera de ellos. Y no, no es cierto que no cuesta nada ser amable. Cuesta, pero hay quien está dispuesto a hacerlo y quien no. Y de lo segundo que estoy en contra es de que se quejen de que otros (¡OTROS!) reciban lo que se merecen o valen. Esto, es que no lo soporto.

 

Me pregunto si aquellos chavales aprenderían la lección. La mayoría de la gente, a la vista está que no.

 

 

 

Queen - Fat bottomed girls 

 

 

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