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miércoles, 2 de abril de 2025

La evolución demógrafica explicada en 4 líneas

«A lo largo de la historia evolutiva humana, puede haber habido algunas mujeres de mente independiente que se pensaron bien las cosas y decidieron evitar el dolor y los riesgos de la maternidad. Esas mujeres no son nuestras antepasadas.

También puede haber habido familias que decidieron acabar con las reglas y costumbres que fomentaban la crianza de los hijos. Nuestros antepasados no pertenecían a familias como ésas.

Nuestros antepasados formaban parte de familias que creían en la importancia de los niños y trabajaban duro para producir la siguiente generación».

 

La cita es de "A Story of Us: A New Look at Human Evolution" (2021) de Lesley Newson y Peter J. Richerson, un matrimonio de la Universidad de California que se dedica a la investigación en evolución humana y antropología evolucionista. 

Su tesis es que los humanos no triunfan por ser los más fuertes, sino los mejores colaboradores en la tarea interminable de criar a la siguiente generación.

Y no les falta razón.

lunes, 31 de marzo de 2025

El cambio de hora

 
 
 
Dos veces al año, la misma historia. El cambio de hora. Que si patatín, que si patatán. A mí me gusta, el cambio de hora; pero yo soy raro. Por lo visto, a todo el mundo le sienta mal, y los periódicos se llenan de informes sobre enfermedades y dolencias asociadas al cambio de hora. Yo no entiendo qué les pasa, cómo es que son tan sensibles, pero... Claro, a fin de cuentas esto es un invento de Franco, y no hace falta decir más.

Por supuesto, no es un invento de Franco, y se aplica en muchos países. Antes, en España, el cambio de invierno se hacía el último domingo de septiembre, no de octubre, pero desde que entramos en la CEE cambiamos en octubre. Sí, con Franco había 6 meses de horario de verano y 6 de invierno, pero desde que somos europeos tenemos 7 meses de horario de verano y 5 de invierno. Como toda Europa, por lo demás, con excepción de Islandia, Rusia y Bielorrusia. Lo de los rusos es comprensible, porque son rusos, pero ¿por qué no en Islandia?

Pues porque el cambio de hora persigue adaptar nuestro reloj al sol, a la hora de amanecer: que se parezca un poco a cuando nos levantamos. Pero, claro, si en Islandia, en verano el sol se pone apenas una hora, y en ese tiempo hay crepúsculo y amanecer, nunca hay oscuridad: ¿qué sentido tiene buscar más luz? Por el contrario, en invierno casi no hay sol. ¿Qué más da que amanezca de noche o de noche?

Por la misma razón, no hay cambio horario en los países cercanos al ecuador, ya que en ellos no hay diferencia solar entre verano e invierno. Y tampoco tiene sentido en los países subdesarrollados, en los que no es el reloj el que mide el paso del tiempo.

Pero estamos en España, y aquí sí hay diferencia entre invierno y verano.

Para aclarar lo que sigue, voy a dar unos horarios centrados en Madrid, que por algo está en el centro. Luego está la variación por la latitud y la longitud; por dar un orden de la diferencia, en La Coruña el sol sale 42 minutos más tarde que en Barcelona. Y de norte a sur influye además si es verano o invierno: en Oviedo y en Cádiz amanece a la vez cuando el equinoccio de marzo, pero en el solsticio de verano en Oviedo amanece ¡52 minutos antes!

Una cuestión más es que el amanecer no es un momento exacto. Se puede hablar del amanecer astronómico, que se produce cuando el Sol está entre 12 y 18 grados por debajo del horizonte: aún no ha salido, pero ya se empieza a apreciar la claridad. Eso sí, aún se ven todas las estrellas. Otro amanecer es el náutico, con el Sol entre 6 y 12 grados por debajo del horizonte. Es de interés para los marinos, porque el horizonte se ve claramente pero las estrellas más brillantes también, por lo que los marinos podían calcular su posición con un sexante. Y también está el amanecer civil: el Sol por debajo del horizonte pero no más de 6 grados. Con el amanecer civil hay claridad más que suficiente para realizar cualquier actividad normal y ya no se ven las estrellas, sólo falta que salga el Sol. El momento en el que sale el Sol es, obviamente, el momento de la salida del Sol, que se define por sí solo. Pero, por si acaso: es el momento en el que el punto superior del disco solar aparece por el horizonte.

Por la noche, la puesta del Sol es el momento en el que el extremo superior del disco solar desaparece por el horizonte.

Pues bien, en Madrid la salida del Sol fue, el 21 de marzo, a las 7:17; el 21 de junio, a las 6:46; el 21 de septiembre, a las 8:02 y el 21 de diciembre, a las 8:34. Pero, claro, hay un cambio de hora. Si no se cambiara la hora, con el horario de verano las salidas del sol serían, respectivamente, 8:17, 6:46, 8:02 y 9:34. Estamos diciendo que en invierno el sol saldría pasadas las 9:30, sí. Y si el horario fuera el de invierno, la salida del sol sería a las 7:17, 5:46, 7:02 y 8:34. En verano amanecería realmente pronto.

En cuanto a la puesta del sol, con los horarios ajustados son, esos 4 días, a las 19:27, 21:47, 20:28 y 17:58. Si se siguiera el horario de verano, serían 20:27, 21:47, 20:28 y 18:58 respectivamente. En diciembre el Sol se pondría casi a las 7 de la tarde. Con el horario de invierno, el sol se pondría a las 19:27, 20:47, 19:28 y 17:58. En verano se pondría a las 9 menos cuarto, a mí no me parece tan mal; hay que tener en cuenta que el anochecer civil ocurriría a las 21:22, hasta ese momento tendríamos la luz normal del día y sería entonces cuando empezaría a mitigarse la claridad.

En definitiva, el día es 6 horas más largo en San Juan que en Navidad.

Pues bien, todos los años se escuchan las mismas monsergas contra el cambio de hora. ¿Y si no se cambiase la hora? ¿Qué horario preferiría usted, el de verano o el de invierno? 

A mí no me molesta que se cambie la hora; de hecho, me parece mejor que mantener el mismo horario todo el año. Pero, si se decidiese que debía haber un único horario, preferiría el de invierno. 

Un problema adicional con un horario único lo tenemos en que vamos "con Europa" cuando no nos correspondería, sería mejor ir con Portugal y el Reino Unido. En Budapest el Sol sale el 21 de junio a las 4:45 (con el horario de invierno hay que quitar una hora), y se pone el 21 de diciembre a las 4 de la tarde (con el horario de verano sería a las 5). No creo que los húngaros quieran que amanezca antes de las 4 de la mañana, así que creo que Europa preferiría pasarse al horario de verano. Que en verano suena muy bien, pero con ese horario, en La Coruña amanecería en diciembre a las 10 de la mañana. ¿No, verdad?

 

 

Ocean - Put your hand in the hand

martes, 25 de marzo de 2025

Los billetes de euro (y II)

¿Hizo la lista de la entrada anterior?

A ver en cuántos coincidimos.

 

 

El billete de 5 euros es para...

 


Dante Alighieri, Italia.

 

El billete de 10 euros es para...

 


Fernando de Magallanes, Portugal.

 

El billete de 20 euros es para...

 


Miguel de Cervantes, España.

 

El billete de 50 euros es para...

 


Rembrandt, Holanda (Rembrandt se llamaba en realidad Rembrandt Harmenszoon van Rijn pero su apellido no ha pasado a la Historia).

 

El billete de 100 euros es para...

 


Antoine Lavoisier, Francia.

 

El billete de 200 euros es para...


 

Wolfang Amadeus Mozart, Austria.

 

Y el billete de 500 euros es para...


 

Ludwig van Beethoven, Alemania.

 

 

Felicidades a los ganadores.

 

Por cierto, si hubiera incluido en la lista a Grecia, éste habría sido su representante:

 



Sócrates. 

 

 

 

Nota final: sí, como representante de Francia podría haber elegido a Moliére, a Montesquieu, a Rousseau,... Pero quería un científico. Y Lavoisier es de los más grandes.

lunes, 24 de marzo de 2025

Los billetes de euro (I)

Once fueron los países de la primera tanda que adoptó el euro: Alemania, Austria, España, Francia, Finlandia, Irlanda, Italia, Portugal y el BENELUX. Esto ocurrió en 1999, que fue cuando apareció el euro (como moneda ficticia, aún no física). Antes de la aparición física en el 2002 se unió Grecia, en el 2001, pero no es un país fundador. Y con posterioridad se han unido Eslovenia, Eslovaquia, Malta, Chipre, Croacia, Estonia, Letonia y Lituania. Sí, ya sé que ha bajado el nivel y que quizá los socios fundadores no tenían en mente a esos países cuando pensaban en nuevos socios, pero hoy no quiero discutir.

Hoy traigo una pregunta: si en vez de los insípidos puentes que ilustran los billetes se hubieran empleado rostros de europeos ilustres (como se acostumbraba a hacer en España), ¿qué europeos serían? 

Éstas serían las reglas:

En primer lugar, hay 7 billetes: de 5, 10, 20, 50, 100, 200 y 500. El de 500 ya no se hace, pero sigue siendo de curso legal y además se hizo.

En segundo lugar, el criterio de selección es que han de ser europeos que hayan hecho una importante contribución a aquello que llamamos civilización occidental (la nuestra). Y, además, que no generen rechazo: eso descarta a grandes guerreros de un país (que normalmente es a costa de otro país europeo), políticos y líderes religiosos (unos rechazarian a Lutero, otros a San Ignacio de Loyola). 

Un criterio adicional es que los nosotros han de ser de originales de los países fundadores; todo lo más, Grecia podría tener alguna opción, pero los otros llegaron cuando se habían definido ya los billetes, se siente. 

Y sólo un representante por país. Un país no puede tener dos representantes.

En la medida de lo posible, el representante ha de tener un rostro (real o atribuido) reconocible por la mayoría de los europeos cultos.

Dado que tenemos europeos de sobra, estas condiciones no son nada restrictivas. 

Piense el lector a quiénes habría incluido. Yo, mañana, diré mi selección.

Como criterio adicional, la asignación de valores la haré por antigüedad: el que tenga una fecha de nacimiento anterior a otro tendrá un billete de inferior valor.

 

jueves, 20 de marzo de 2025

Sufragio universal

https://www.youtube.com/watch?v=kd5dcirhjoQ

 

 

Leo una entrevista en prensa a un economista, y no he podido menos que recordar el relato de Isaac Asimov "Sufragio universal", escrito en 1955. Sorprendente además que la acción transcurre en 2008 (en 1955 eso estaba muuuuy lejos), y diría que en 2028 sí podría ser. Que no será, pero desde un punto de vista técnico sí podría ser.

El relato imaginaba que en 2008 (y antes, pero la acción pasa ese año) las elecciones presidenciales de los EE.UU. no se hacen como siempre, votando muchos millones de estadounidenses, sino que las supercomputadoras (en los relatos de Asimov es siempre MULTIVAC, un supercomputador central con datos de todo y todos; en 1955 creo que le parecería demasiado fantasioso que todo el mundo tuviera varias en su casa y una en el bolsillo) elegían a un ciudadano típico, y era ese ciudadano el que elegía al presidente. MULTIVAC sabía los gustos, las preferencias, los deseos y los intereses de todos, y establecía quién era el ciudadano más promedio posible; este ciudadano era el día de las elecciones sometido a un intenso interrogatorio, y de ahí salía el designado. La idea base es que la elección del ciudadano seleccionado sería a la postre la misma que si hubieran votado todos los votantes. 

¿Por qué digo que en 2028 podría ser? Internet ya lo sabe casi todo de nosotros, y cuando la IA entre de verdad, el conocimiento de la psique humana que tendrán las máquinas (todas las máquinas del mundo, conectadas, es lo mismo que un MULTIVAC, o en cualquier caso los servidores de Silicon Valley dan el pego) será tremendo. 

¿Y por qué me he acordado de este relato al leer la entrevista? Por respuestas como ésta:

«La idea central de [su libro] El mito del votante racional es que cuando tus errores tienen consecuencias directas sobre ti mismo, tiendes a ser más racional. No perfectamente racional, pero sí más cuidadoso. Si gastas tu propio dinero y tomas malas decisiones, tú sufres las pérdidas. Esto aumenta la probabilidad de que actúes racionalmente. Por el contrario, cuando las decisiones no tienen consecuencias personales directas, la racionalidad disminuye de forma drástica. Lo vemos en política: la gente muestra su peor versión, actuando de forma dogmática, irracional e injusta. Ocurre porque el voto individual apenas tiene consecuencias prácticas. Si votas por políticas nefastas, las consecuencias para ti son iguales que si hubieras votado racionalmente, porque eres solo una persona entre millones. Imagina que vas al supermercado y llenas tu carro con productos que no te gustan. Al salir, lamentarás haber gastado tu dinero así. Pero el sistema democrático parece diseñado precisamente para animar a la gente a defender ideas extremas o absurdas con consecuencias mínimas».

El votante actual (al menos en España, en Iowa no sé) vota sin pensar. No sabe qué vota. No conoce el programa electoral, no cree siquiera que tengan intención de cumplirlo, no conoce siquiera a los que se presentan (¿alguien puede decir los nombres de los que se presentaban por el partido que votó al Congreso por su provincia?),... Por lo general, en nuestra piel de toro se vota a la contra: al partido que más detesta el candidato al que más detestamos. Los que ése no quieren que gane, esos son los nuestros. ¿Es racional esto? Claro que no.

Además, visto cómo votamos, a veces pienso que daría lo mismo que las computadoras eligieran una persona al azar y que esa persona fuera la que votara por todos. 

Por cierto: el relato de Asimov lo pueden leer en este enlace: https://lecturia.org/cuentos-y-relatos/isaac-asimov-democracia-electronica/16953/ 

 

Little big town - Tornado 

jueves, 13 de marzo de 2025

Barcelonesas

 https://www.youtube.com/watch?v=8V1bQXBugDo

 



 

Es un cartel publicado por el Ayuntamiento de Barcelona. 

Supongo que el cartel lo que quiere es difundir un espíritu integrador: todos somos barcelonesas, hablemos el idioma que hablemos. Y, para que todo el mundo se sienta integrado, el mensaje se escribe en su idioma. En 6 de ellos, en realidad: supongo que los que los autores del cartel y sus encargantes (los jerarcas del Ayuntamiento, socialistas) consideran más relevantes. Pues eso: tan barcelonesa como la barcelonesa catalanoparlante es la barcelonesa que habla en inglés, la que creo que habla en ruso y algunas otras que no sé de dónde son.

En letra muy pequeña, debajo de todo, se indica (en catalán) que el 21 de marzo es el día internacional contra el racismo. Este mensaje no está en todos los idiomas, no: sólo en catalán. Supongo que es a quienes entienden los autores y jerarcas que hay que concienciar de que es un día contra el racismo.

Por descontado, huelga decirlo, el que hable español no tiene que considerarse barcelonés y no hay que considerar barcelonés a quien habla español. 

Y si alguien cree que estoy hilando muy fino, he de recordar que fueron políticos catalanes que ejercían en Cataluña los que protestaban contra mensajes subliminales que creían que se transmitían de tapadillo; por ejemplo, que las mascarillas contra el covid que se dieron a Cataluña en aquella famosa primera entrega fueran "aproximadamente 1.714.000". Y clamaban, los políticos catalanes, que «en política, nada es por casualidad». Esa regla se les ha de aplicar sobre todo a ellos, así que hemos de entender que en ese cartel nada es por casualidad, ellos mismos lo dicen. 

Es triste decirlo, pero que sepa quien quiera venir a vivir a Cataluña cómo son las cosas por aquí. Y sí, hay gente muy simpática y encantadora, que te dirá que todo esto son tonterías de los políticos y que no hay que hacerles caso, que no nos lo tomemos a la tremenda. Aquí todo es así y la marginación y el esfuerzo por hacerte sentir "de fuera" es constante, pero no nos lo tomemos a la tremenda.

 

 

 

Gabinete Caligari - Al calor del amor en un bar

 

martes, 4 de marzo de 2025

Uno, dos, tres

Cómo pensamos determina lo que hacemos, y lo que hacemos determina lo que conseguimos.



El domingo estuve viendo en Amazon Uno, dos, tres.


Es una película genial de 1961 dirigida por Billy Wilder y con James Cagney como protagonista principal. Sí, en blanco y negro. Quien quiera la ficha de la wikipedia sobre esta película, la tiene aquí.

Como muestra la imagen, debe advertirse que la película incluye violencia, consumo de alcohol, consumo de tabaco, lenguaje malsonante y contenidos sexual. ¿Nos hemos vuelto locos, o qué?

En las películas de Charlot éste suele pegarle una patada en el culo a un guardia urbano. Quizá eso es violencia, pero es que en esta película, ni eso. Sí, los policías de la RDA torturan a Otto para que confiese: pero la tortura es hacerle escuchar un disco con música yanki, y Otto es un alemán del este genuino. Violencia psicológica, imagino. ¡Por amor de dios, es una comedia! De hecho, esa escena es en alemán, no creo que los niños sufran.

Lo de lenguaje malsonante, no sé si es que alguien dice "cáspita" o "diantres". ¿Tabaco? Para ridiculizar los puros habanos, y tras la primera chupada lo tiran a la basura. Consumo de alcohol... Hay una escena en un sitio mitad centro cultural mitad salón popular, y los rusos están bebiendo no se dice pero supongo que será ese alcohol tan peligroso. Y creo que se habla de beber cerveza. Esto, teniendo en cuenta que la película va de que el protagonista es el representante de CocaCola en Berlín Oeste y trata de abrir plantas en Rusia, pues es normal. Pero no se ven, o no las recuerdo. ¡Ah, ahora caigo! En la escena en la que intentan enseñarle modales a Otto durante las comidas (tiene que hacerse pasar por un conde), éste arrambla las botellas de vino e intenta beber a morro, sin usar las copas. ¡Va a ser eso!

En cuanto a contenido sexual... Parte del argumento es que el ayudante de Cagney se disfraza de mujer, y se coloca unos globos que tienen propaganda de la RDA. Luego la Policía Militar busca a una mujer que tiene propaganda de la RDA tatuada en la pechera, pero el ayudante ya se ha quitado el traje. O bien que la mujer que intenta imitar al disfrazarse es la secretaria de Cagney (con la que tiene un lío, pero sólo se menciona) y ¡qué mujer! El contenido sexual debe ser que ella salga en escena, porque la insinuación a los rusos de que si acceden Cagney les cederá su secretaria...

En fin, que la película la dan para mayores de 13 años, y ningún niño ni de 7 años sería capaz de encontrar el contenido sexual, el lenguaje malsonante o la violencia. Hay más de todo eso en la Blancanieves de Disney y, por supuesto, en La Bella Durmiente (¡el héroe lucha contra el dragón!) y en La Cenicienta.

Claro, luego vemos que nos advierten de precisamente lo mismo en La naranja mecánica, y creemos que los niveles de violencia, sexo y demás es similar. 

Somos una sociedad decadente, porque hemos dejado que las minorías tomen las riendas. Estoy seguro de que sólo una minoría muy minoritaria de entre nosotros pediría que se advirtiera al que va a visionar Uno, dos, tres de que es una película violenta y todo eso. Pero dejamos a esos trastornados que rijan las cosas, y así nos va.

 

 

Frankie goes to Hollywood - Relax 

domingo, 16 de febrero de 2025

La humanidad de Hacienda... en el siglo XVI

https://www.youtube.com/watch?v=ne_ubZipcew

 

 

[...]

Esta fue la primera vez que se empleó la donación como estrategia de pacificación de los nativos y no sería la última, aunque no siempre se consiguió el éxito deseado. Los presidios pasaron a ser agencias de paz, y los capitanes almacenaban los productos que debían repartir entre los pacificados chichimecas. Los utensilios para la cocina y la ropa eran los regalos más apreciados. No teniendo que guerrear más, los capitanes presidiales se convirtieron en protectores de indios, alejándolos de la influencia de otros grupos aún belicosos y de algunos mineros que intentaban esclavizarlos.

    Con la llegada de la paz también regresaron los frailes, quienes establecieron misiones entre los indios, era el compromiso de la Corona, convertirlos al cristianismo y españoles de provecho. A esto colaboraron en gran medida los tlaxcaltecos ya totalmente hispanizados, los otomíes y otras naciones de indios, que sirvieron de modelo para los neófitos. Con este plan, un par de familias de la Tlxacala se establecían en cada asentamiento indio, relativo sacrificio para ellos con el que, a cambio, obtuvieron exenciones en el pago de impuestos y otras prebendas. 

    El tema de los impuestos tampoco fue regular a lo largo de los años. Teóricamente todas las actividades debían pagar el quinto real, pero en la práctica y en regiones tan depauperadas como el norte de la Nueva España esto sólo afectaba a los mineros, a pesar de que el rendimiento de las minas era muy dispar. Salvo algunos puntos de gran abundancia como Zacatecas, la media general no era para hacerse rico, lo que retraía a otros mineros de poblar el territorio. Se introdujeron descuentos en el impuesto real, pasando del quinto habitual al décimo y en algunos casos al vigésimo. En la Nueva Vizcaya no comenzaron a pagar ese impuesto hasta el descubrimiento de las minas de Indé y Santa Bárbara en 1567.

    Otras actividades como la ganadería o la agricultura eran poco menos que de subsistencia, salvo en el caso de los grandes terratenientes, pero con los continuos ataques de los indios era difícil para las autoridades gravar a los ricos hacendados, quienes, en muchos casos, mantenían de su bolsillo cuerpos militares que sujetaban la frontera, y lo que no querían las autoridades era que estos también despoblasen el  territorio.

    Esa era básicamente la situación económica en el norte de la Nueva España, de los impuestos recaudados había que mantener misiones, presidios y los regalos de pacificación a los indios, quienes eran los principales beneficiarios de los ingresos de la Caja Real, sin colaborar en el incremento de ésta por ningún concepto. Con el paso de los años, el aumento de las necesidades de defensa y misionales, y la multiplicación de los enemigos, agravó la situación económica. El norte de la Nueva España fue deficitario a lo largo de todo el periodo español.

 

Es un fragmento de Presidio (ed. 2024, pp 79-80), de Jorge Luis García Ruiz, "la historia documentada de 300 años en la frontera norte". En el siglo XVI se pagaba a Hacienda (no tenía ese nombre aún) el quinto real, el 20% de los ingresos (y de los botines de guerra). Pero, como se ve, había suficiente humanidad como para flexibilizar la regla.

Como ahora.

 

 

Comentario adicional: es un libro muy interesante que me trajeron los siempre acertados Reyes Magos, pero en realidad lo compré a finales de septiembre o primeros de octubre, durante una visita de obra en Valencia; al terminar la visita di un paseo por los alrededores, tal vez buscando dónde comer, vi una librería, entré, el libro me pareció interesante y lo compré. Según la página de créditos el libro se editó en septiembre, así que la visita de obra se produjo justo a tiempo. Quiero resaltar además la importancia de las librerías como comercio de proximidad: sin ellas dudo que hubiera descubierto o comprado el libro. 

 

 

The Dixie cups - Chapel of love 

sábado, 8 de febrero de 2025

Mis versículos favoritos XXIV: un versículo que NO es mi favorito

https://www.youtube.com/watch?v=AQtZCgFuikM

 

 

La canción que acompaña esta pieza es Adelante, de Los Calchakis; la tenía en uno de mis discos de mocedad, El canto de los poetas latinoamericanos, y la letra dice así:

Si te postras 10 veces, te levantas.

Otras diez, otras cien, otras quinientas,

no han de ser tus caídas tan violentas,

ni tampoco por ley han de ser tantas.

No te des por vencido ni aun vencido.

No te sientas esclavo ni aun esclavo.

Aunque sientas pavor piénsate bravo,

y arremete feroz ya mal herido.

Haz igual que el robledal

cuya grandeza necesita del agua y no la implora,

que muerda y vocifere vengadora,

ya rodando en el polvo tu cabeza.



Es la actitud del "no surrender", "never give up"  y similares de tantas canciones que se corean como himnos, la gallardía del "no pienso darme por vencido", "seguiremos luchando hasta la victoria final" y cosas así. Es el no aceptar un no por respuesta. Es el "no renuncies a tus sueños". De entre los valores de las personas, uno de los que menos admiración me causa.

Porque, cuando nos lo hacen a nosotros, es el "¡vuelta la burra al trigo!", el "¡mira que eres testarudo!". 

Hay que saber aceptar la derrota. Se ha peleado, se ha perdido, ya está. No hay que seguir, no hay que insistir. Es evidente que no queremos ser independientes, no sigas con ello. Es evidente que no tienes mayoría, es evidente que no es lo que queremos, olvídalo, déjanos en paz. Acéptalo. De lo contrario, la convivencia es imposible. 

Si vamos al cine y votamos qué película, el que quería ver otra ha de aceptarlo y no dar la matraca con que no veamos la película elegida sino la que él quería ver, ¿verdad? Pues eso.

No estoy diciendo que uno se rinda a la primera, no. Pero una vez que la fortaleza de las opiniones está establecida, se acabó. Una vez queda claro que los otros están seguro de que no es tu oferta lo que ellos quieren, déjalo. 

Es una actitud que arruina la convivencia. Es la intolerancia que decide intolerantemente ser intolerante por siempre. Es la quintaesencia de la antidemocracia.

Puede aducirse que el "no te rindas" no siempre se refiere a la relación con otras personas. Que se puede, que se debe, aplicar a uno mismo: no te rindas ante las dificultades, sigue esforzándote. Todo buen violinista ha pasado incontables horas intentando mejorar. Todo buen músico, todo buen deportista o atleta, qué diantres, todo buen ingeniero, todo aquel que es bueno en lo suyo: su esfuerzo le ha costado. Y sí. Siempre que no raye en la estupidez: yo nunca seré un buen pianista o un buen ciclista, no importa cuánto me esfuerce. Cuanto antes lo reconozca, mejor. Si quería ser un gran ciclista, lo inteligente es reconocer que no lo seré y no perder el tiempo queriendo llegar a ser lo que no seré. Hay que ser consciente de las capacidades de cada uno.

Supongo que, en realidad, es como dice Aristóteles: la virtud está en el punto medio. Ni mucho ni poco. La testarudez o cabezonería (la perseverancia, respondo cuando se me acusa de terco), en sí misma, no es una virtud.

 

¿Y qué tiene esto que ver con los versículos de la Biblia? Hay al menos dos pasajes en el evangelio de Lucas que tratan este tema; uno de ellos es el de un vecino que molesta al otro por la noche, pidiéndole pan porque ha recibido una visita, y el otro al final cede y se lo da. Y Jesús dice:

«Pues yo os digo a vosotros: pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá».

Lc 11, 16

El segundo es un caso aún peor: una mujer solía clamar al juez que le haga justicia, y el juez termina diciendo:

«"Aunque ni temo a Dios ni me importan los hombres, como esta viuda me está molestando, le voy a hacer justicia, no sea que siga viniendo a cada momento a importunarme". » Y el Señor añadió: «Fijaos en lo que dice el juez injusto; pues Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos que claman ante él día y noche?; ¿o les dará largas?»

Lc, 18, 4-7

Es decir: hay que insistir hasta agotar al otro y que ceda. Por eso digo que estos versículos no me gustan. Supongo que lo que quieren decir es que hay que porfiar, hay que confiar en Dios y no dejar de creer porque las cosas no salgan como queremos o no obtener lo que pedimos y esperamos; pero la formulación que consta no me gusta.

 

En fin, la bondad de la perseverancia y no reblar es opinable. Pero hay que tener medida y saber cuándo dejarlo. Eso sí es algo que alabo en una persona. 




Los Calchakis - Adelante

viernes, 31 de enero de 2025

Estamos perdiendo el norte

 https://www.youtube.com/watch?v=XDR247fmhnc

 

 

El ayuntamiento de Lérida ha sacado a concurso el servicio de comidas del comedor social de la localidad. Entre las condiciones exigidas, dos llaman la atención: no podrá haber alimentos provenientes del cerdo (ni siquiera el embutido de los bocadillos) y la carne tiene que ser con certificado halal.

Y es que los intolerantes siempre vencen a los tolerantes. Porque los tolerantes aceptan a los intolerantes, pero no a la inversa. Por ejemplo, la mayoría de nosotros no necesitamos que se nos informe de los alérgenos de la comida, pero unos pocos sí: por lo tanto, ya es norma que se informe. La comida en los aviones ya no contiene cacahuetes o similares por si alguien es alérgico. Algunos de entre nosotros se enfadan muchísimo si se escribe Cataluña y no Catalunya, así, que se escribe Catalunya y aquí paz y después gloria. Hay infinidad de cosas que han cambiado para admitir a los intolerantes. Muchos de estos cambios ahora nos parecen correctísimos (la minifalda, sin ir más lejos, no se habría tolerado hace 80 años; o que hombres y mujeres puedan elegir con quién se casan e incluso si se casan o no), pero algunos a algunos todavía no.

El problema, en mi opinión, es cuando se pierde el norte. Hacia dónde queremos ir, qué sociedad queremos ser.

En este caso el ayuntamiento de Lérida elimina los bocadillos de chorizo. Si usted va al comedor social, no le darán chorizo. No se lo darán, porque los musulmanes no quieren comer chorizo. No es como los cacahuetes, que pueden causar la muerte de una persona alérgica a ellos, es que su religión les prohíbe comer carne de cerdo.

Y su religión es muy intolerante. 

La religión católica también prohíbe comer ciertas cosas: prohíbe comer carne humana (también carne de buitre). En España, el canibalismo no está prohibido, se puede practicar; la trampa está en que uno no puede cometer asesinato o amputar un miembro a alguien vivo para proveerse (está claro que uno sí puede comerse un miembro amputado a él mismo, pero no creo que se den muchos casos), tampoco se permite inhumar cadáveres y por otro lado le podrían acusar a uno de profanar el cadáver, pero en sí no está prohibido. La religión católica, la judía y las demás religiones cristianas sí condenan el canibalismo, se considera abominación. Pero estas religiones son tolerantes, y en casos realmente extremos (el accidente de los Andes, el sitio de Leningrado...) pues no se va a condenar a nadie por tener que recurrir a esa práctica. Son religiones tolerantes. El Islam no lo es. Uno podría pensar que quien acude a un comedor social es porque tiene auténtica necesidad y ante la necesidad rige el principio cristiano de que no es el Hombre para la Ley, sino la Ley para el Hombre; pero para el islam sí es el Hombre para la Ley (si el hombre en concreto no es el que hace la ley, huelga avisar), y el precepto que debería decir "no comerás carne de cerdo salvo que no te quede más remedio" se quedó en "no comerás carne de cerdo, y punto". Ya he comentado en alguna otra ocasión que el catolicismo tiene normas de ayuno y abstinencia cuaresmal, y sin embargo permite que esas normas no se cumplan en, por ejemplo, comidas sociales: si uno va a comer con otros, pues se come lo que los otros. O si uno come en un restaurante y el restaurante no cumple, pues se come lo que le sirvan. Como digo, hay religiones que son tolerantes y religiones que no. Y de las que no, el Islam es la que más.

Y como los no musulmanes somos tolerantes, pues cedemos a sus gustos. Lo siguiente será que se permita el burka, y luego que se obligue a todas las mujeres a vestir burka. Al tiempo.

No es que seamos tolerantes, es que somos pánfilos.

En el ayuntamiento de Lérida por lo menos, han perdido el norte. 

 

 

 

P.D. 20/marzo/2025: el ayuntamiento de Lérida ha rectificado y cambiado el pliego a las condiciones normales.

 

Barry Manilow - Copacabana 

lunes, 30 de diciembre de 2024

Hércules limpió los establos de Augías

https://www.youtube.com/watch?v=9n3A_-HRFfc 

 

 

La Navidad llegó a mi casa con la cocina en perfecto estado de revista, como si fuera a ganar un concurso de exposición. Entonces entró el batallón cocinador, en el que yo, por amor a la Humanidad, no participo, y preparó unos manjares deliciosos. Mi tarea, propia de mi sexo y condición, era recoger la cocina. Y a fe mía que lo hice.

Al principio. Luego, no sé bien la causa (¿quizás los manjares?) fui rebajando el nivel. Y rebajando, y rebajando...

Hasta que la cosa no se pudo postergar más y, ante las amenazas de mis vecinos de denunciarnos a Sanidad, tuve que volver a limpiarla.

Cuando se tiene que recoger una cocina en la que se amontona la vajilla (parte de la cual ha de fregarse a mano) y restos de todo tipo, en la que no se ve un centímetro cuadrado de encimera libre y las ollas sucias se apilan encima de las sartenes aún más sucias, se debe empezar por la basura: llenar la bolsa de basura, cambiarla por otra y seguir llenándola. Pues bien, en ésas estaba cuando pensé que me sentía como Hércules limpiando los establos de Augías (nota: no recordaba bien el nombre del propietario, sabía que era algo así como 'Aurías'; el nombre exacto se lo he preguntado a mi IA). Los susodichos establos, que sin duda debían ser inmensos, llevaban años sin limpiarse y la cantidad de estiércol sería gigantesca: me imagino que el mismo hedor debía de ser tan pestilente que nadie podría soportarlo, hasta el punto de que como una pescadilla que se mordía la cola impediría a ninguna brigada de limpieza acercarse. El caso es que así me sentía yo.

Entonces me dí cuenta que este pensamiento lo podría compartir con cada vez menos personas, pues la referencia a los establos de Augías no sería entendida aunque especificara que era uno de los 12 trabajos de Hércules. Y es que las personas que se suponen cultas (ingenieros, arquitectos,...) que produce hoy en día nuestra sociedad llegan sin ese conocimiento: no es básico para ejercer su profesión. De hecho, es un conocimiento que nuestra sociedad actual desprecia, nunca veo referencias a la mitología griega fuera de círculos especializados. A los que ya lo tenemos (nos llegó en nuestra infancia o mocedad) nos parece inconcebible, nos cuesta creerlo, pero cuando hablo con arquitectos o ingenieros treintañeros o veinteañeros me doy cuenta que de historia antigua no tienen ni noticia. Y de mitología, sólo los datos principales y algún detalle suelto. Que Hércules tuvo que realizar 12 trabajos estoy seguro de que lo ignoran, no digamos ya que uno fue limpiar los establos de Augías.

Pero esto no solo pasa con la mitología griega. Hay mucho conocimiento 'inútil' que antaño se, diré, compartía, y ya no. Ahora se desprecia, me da la sensación.

Yo no creo que esto sea provechoso. No creo que se les haya hecho ningún bien (a las generaciones a las que ya no se lo enseñamos) hurtándoselo (pues tal cosa es el ocultarles ese conocimiento). Aunque ellos ignoren que les hemos condenado a esa privación.

En fin, termina el año 2024 d.C. En breve empezará el 2025 (d.C.) y antes de que nos demos cuenta estará también terminándose, tempus fugit. ¿Mi deseo para este año que empieza? Que todos nos hagamos un favor a nosotros mismos e intentemos recuperar parte de ese conocimiento antiguo, otrora reverenciado y hoy burlado. Para que cuando a finales del año que viene tengamos que volver a recoger la cocina tras un puente navideño nos sintamos como Hércules limpiando los establos de Augías pero al menos podamos decírselo a los demás.

 

Feliz Año Nuevo.

 

 

Cher - If I could back time

 

domingo, 29 de diciembre de 2024

miércoles, 27 de noviembre de 2024

Queremos comprarle a Toño un lector de libros electrónicos. ¿Algún consejo?

Cuando uno se plantea qué lector de libros se compra, lo que se está planteando es si se compra un Kindle o un no-Kindle. Para encontrar la solución idónea hay 3 aspectos que considerar.

 

1º: En lo básico, todos los lectores de libros son iguales, todos hacen lo mismo y todos permiten lo mismo (más o menos). En todas las marcas hay un nivel base, que sólo permite leer, y diversos niveles hasta uno superior, que permiten escribir dentro del mismo libro. En mi opinión, el único extra que ha de tener el lector es luz para poder leer en situaciones de iluminación insuficiente. Todas las marcas tienen modelos con luz.

 

2º: Por tu pregunta infiero que en casa sois todos legos en el mundo de los libros electrónicos. Por lo tanto, no conoces Calibre. Calibre es un programa que permite tener ordenada la biblioteca de libros electrónicos en el ordenador (piensa que esas bibliotecas son de cientos de libros casi desde el primer día, y no se tarda mucho en tener miles). Todo usuario de lectores tiene el programa Calibre. Además de tener ordenado el ordenador, Calibre permite tener ordenado el propio lector de libros y además transferir con comodidad libros del ordenador al lector. Se puede hacer la transferencia de manera manual, claro que sí, pero teniendo Calibre nadie lo hace. Se usa Calibre.

 

Otro uso muy importante de Calibre es que permite copiar los libros a un formato distinto. Los libros electrónicos son archivos informáticos, que tienen un determinado formato. Pero igual que hay archivos de texto que son TXT, otros RTF, otros en formato word y en formato pdf, los libros electrónicos pueden ser en todos esos formatos y muchos otros. El epub fue, en su momento, el formato estrella, pero no es el único.

 

3º: En principio, todos los lectores de libros leen libros en todos los formatos… con una excepción: sólo kindle lee los libros en formato kindle. Por eso te decía que la decisión es si se elige un kindle o un no kindle. En principio, un kindle te aporta todo lo que los otros lectores y mucho más. Pero también tiene un lado tenebroso del que debes ser consciente. Y eso está ligado con una decisión adicional que hay que tomar: ¿comprarás libros en portales de librerías, o los conseguirás de manera gratuita en páginas de descarga en internet?

 

En casa hemos tenido muchos lectores de libros. Al final, todos usamos kindle. La razón fundamental es que cuando hemos querido comprar un libro de manera legal en las muchas librerías electrónicas no lo hemos conseguido. En algunos casos llegamos incluso a perder el dinero: pudimos descargar el libro, pero no leerlo. Eso, con un kindle no pasa. Como supongo que ya sabrás, Kindle es un lector desarrollado por Amazon. Amazon, te recuerdo, empezó como un negocio de venta de libros por internet. En su día yo era escéptico, pero te aseguro que mis primeros libros por internet los compré a finales de los 90 y me quedé maravillado de hacerlo. Estos tíos, de esto, saben. Así que lo fuerte del Kindle es la compra de libros por Amazon.

 

Yo casi nunca descargo un libro por internet: alguna vez, libros descatalogados que no existen en formato electrónico. Normalmente, los compro. Amazon tiene muchas ofertas, y hay libros que valen 50 céntimos. Por menos de 1 € tienes muchísimos. Si lo piensas, por lo que vale una Coca-cola en un bar puedes acceder a un catálogo enorme, y un libro lo disfrutas muchísimo más que una Coca-cola en un bar. Yo compro.

 

Comprar un libro electrónico en Amazon es fantástico: en que pagas se te descarga en el kindle. Yo tengo una tableta Fire (que también es de Amazon) además del kindle, así que el libro se me descarga en los dos aparatos. Sin tener que hacer nada, nada más encenderlo me aparece. Por cierto que cuando leo un libro en un aparato y cambio al otro, ¡el libro se sincroniza y sigo donde lo dejé en el otro!

 

Además, comprar los libros en Amazon hace que los tengas "en la nube", signifique eso lo que significa. Si pierdes el lector, los libros en la nube siguen ahí: cuando te compres un nuevo kindle esos libros los recuperas de manera automática, sin hacer nada. Si pierdes el ordenador, lo mismo. Fíjate que esto sólo pasa con los libros en la nube, los libros normales olvídalo. Sólo por eso, mi recomendación es un kindle.

 

La parte negativa es que cuando compras un libro electrónico en Amazon (o en cualquier librería), en la mayoría de los casos no compras realmente el libro, sino sólo el derecho a leerlo. Esto se consigue con los derechos DRM. Cuando el archivo tiene derechos DRM, Calibre no puede copiarlo con otro formato: está protegido. Puedes comprar libros sin DRM en Amazon y esos los puedes cambiar con Calibre a formatos que leen otros lectores, pero son pocos libros. Así que estás comprando una librería que sólo puedes leer con Kindle y equipos Amazon. Quedas atado a ellos.

 

Por último: no, no te preocupes: con un kindle puedes leer libros pirata sin ningún problema. A Amazon eso le da igual.

 

 

Y otro por último: cuando compres el lector electrónico, acuérdate de comprar también la funda-tapa. Todas las marcas los venden sin la funda-tapa, la funda-tapa se vende aparte. Usar un lector sin funda-tapa es como usar un ordenador sin la carcasa metálica. Eso sí, ¡asegúrate que la funda-tapa es válida para ese lector!




Comentario fuera de la respuesta que di: existe software que puede eliminar los DRM de un libro de Amazon. Calibre, por ejemplo, tiene un plug-in que lo hace (tengo entendido, yo no lo he probado). Ahora bien, no voy a recomendarle a unos padres amantísimos que quieren comprarle un lector a su hijo el empleo de software para  piratear libros. Eso, que lo descubran ellos por su cuenta. O el chaval.

lunes, 11 de noviembre de 2024

Los guiones que ya no se usan

Hubo un tiempo, ya pasado, en el que se solía escribir con máquina de escribir, ya que para eso era. Es muy fácil reconocer un texto escrito con esas máquinas, tipo de letra aparte: los guiones. Cuando uno escribía no sabía cuánto espacio necesitaba y disponía para las palabras, y el espaciado era fijo: habitualmente las palabras no cuadraban con la longitud de la línea. La solución establecida era interrumpir la palabra con guiones, teniendo esta interrupción sus propias reglas.

El primer uso "personal" de los ordenadores fue el de procesador de textos. Quiero decir, existía el uso profesional, de los calculistas de estructuras, los que necesitaban otro tipo de cálculos y el de los que manejaban grandes cantidades de datos, pero fuera de ellos los ordenadores no hacían nada más. Hasta que aparecieron los procesadores de textos. Que tenían casi las mismas reglas que las máquinas de escribir (tipo de letra, espaciado de las letras), pero permitían justificar los párrafos mientras se escribía: podían aumentar ligeramente el espacio entre palabras. 

Pues bien: por ahí triunfaron y entraron en nuestras vidas. Un ordenador era una máquina de escribir mucho mejor que las máquinas de escribir, y máquinas de escribir necesitaba todo el mundo.

Con los ordenadores desapareció la necesidad de interrumpir las palabras. ¿Desaparecieron los guiones? No del todo: las personas que escribimos (en su época, no ahora) en las máquinas mecánicas mantuvimos la sensación de que las palabras largas había que interrumpirlas para que los espaciados entre palabras no fueran tan amplios. Y durante años, poníamos guiones en las palabras a medida que escribíamos.

Pero, la verdad, poco a poco hemos ido abandonando esa práctica. Los nativos digitales nunca sintieron la necesidad de emplear guiones, así que, sí, es cuestión de tiempo, pero a medida que los últimos mohicanos dejen de emplearlos, el guión para escribir palabras en dos líneas desaparecerá.