martes, 30 de diciembre de 2025

Villamanín y el Gordo

 https://www.youtube.com/watch?v=CiRO_G4rXNQ

 

 

Villamanín es un pueblecito de menos de mil habitantes en el norte de León. Estos días es noticia porque los jóvenes de la comisión de fiestas, 15, vendieron participaciones de la Lotería de Navidad y les ha tocado el Gordo. Lo noticiable del caso es que vendieron participaciones de 9 series completas a 4 € la participación más 1 € de donativo para la comisión, y parece ser que sólo tienen 8 series completas. El premio que falta es el de 1 serie: 4 millones de euros. Por error, se imprimieron y vendieron 50 papeletas de más. Faltan, pues, 4 millones de euros.

Ante el panorama, parece ser que la mayoría de los agraciados están de acuerdo con una propuesta de la comisión de fiestas, que consiste en que los miembros de la comisión renuncian a sus papeletas y el premio correspondiente (suman 2 millones, quedan otros 2), y todos los demás renuncian a la parte proporcional, unos 5.000 € aproximadamente por papeleta: en vez de cobrar 80.000 € por papeleta, unos 75.000. Algo es algo, me dirán.

Ocurre, sin embargo, que no todos han aceptado el acuerdo. Y si uno solo de ellos reclama su premio íntegro ante un juez, la cosa se paraliza y nadie cobra hasta que el juez decida. Aunque tarde 10 años.

El problema que tendría un juez es averiguar qué es lo que realmente ha pasado. Porque, si uno lo piensa, existen varias posibilidades. Las que se me ocurren, de más pensar bien a más pensar mal, son:

1) ¡Todo ha sido un error sin ninguna mala voluntad! Todo es tal cual afirman los de la comisión: se equivocaron e imprimieron (y vendieron) papeletas de más.

2) Bueno, vale: sabían que habían imprimido y vendido papeletas de más. El exceso suponía 250 € de beneficio extra, todo por la Comisión. España es un país de pícaros, señora mía, pero de verdad que sólo se trataba de 250 €, en una comisión formada por 15 personas. Además, mire, la Comisión se ha quedado sin premios.

3) Sí, los de la Comisión han renunciado a sus papeletas premiadas. Pero no sus padres, sus hermanos o cuñados si los tuvieren, sus abuelos tal vez, parejas o amigos muy íntimos,...Algo va a quedar en sus hogares, a pesar de todo.

4) De hecho, no es cierto que la Comisión se haya quedado sin premio. Reconocen los 15 que entre todos ellos reúnen 25 papeletas. ¿Usted se lo cree, que no se han quedado más participaciones (a 4 € netos cada una, les recuerdo)?

5) Una sospecha aún peor: el talonario extra se imprimió después de tocado el premio (y, claro está, no se vendió). Todo es una añagaza para sacar dinero (ya que hay 2 millones a los que colectivamente se renuncia). Con esto, los poseedores de esas papeletas amañadas obtienen 75.000 € por cada una.

6) ¿Y si no hubiera habido ningún error y efectivamente se hubieran comprado las 9 series de números y los de la Comisión se hubieran quedado una entera y ahora se hacen los tontos? 

Pues en ésas anda la gente. Unos compran la 1ª idea, otros la 2ª o la 5ª, cada cual según su malicia. 

Personalmente, si yo tuviera papeletas, aceptaría el acuerdo. Prefiero equivocarme por pensar bien, y además nada tenía antes: si me han robado, me han robado algo que no tenía en realidad. Allá los culpables y su conciencia. Y, además siempre es mejor un mal acuerdo que un buen juicio, con nuestra Administración de Justicia. No voy a hacer mala sangre de lo que podría haber tenido.

Por lo demás, creo que convendría que se estableciesen reglas claras para este tipo de situaciones: participar en la Lotería es una práctica demasiado extendida como para que no ocurra algo parecido de vez en cuando. 

Lo único que es seguro es que el ambiente en el pueblo y la comarca se va a pudrir por años. El efecto del vil metal.

 

 

Regina Carter - Kothbiro 

lunes, 22 de diciembre de 2025

Las artículos habituales hacia estas fechas

https://www.youtube.com/watch?v=gTFG_nvreoI 

 

 

Se acercan los días de navidad, y como todos los años aparecerán artículos en la prensa que encajarán en uno de estos grupos:

El primer grupo: artículos que nos dicen que eso de que Jesús nació el año 1 (o el año 0, si el periodista, como suele, es tan inculto que no sabe que no hay un año 0) es un camelo que nos han colado siempre, que en realidad nació 4, 5 ó 7 años antes, que es cosa sabida pero que la Iglesia siempre nos ha ocultado. Está claro que el cristianismo se basa en una mentira bien gorda (esto no se suele decir).

El segundo grupo: artículos que nos dicen que eso de que Jesús nació el día de Navidad es un camelo que nos han colado siempre, etc., que es una apropiación de no sé qué fiesta pagana de los romanos que, esa sí, se celebraba siempre en todos los hogares con el mayor de los cariños y blablablá. Si el periodista de turno tuviera un poco de cultura tal vez incluso nos diría que seguro que nació en verano porque los pastores estaban pasando la noche al raso, y eso en invierno pues no es costumbre. En cualquier caso, está claro que el cristianismo etc. etc. (insisto en que eso no se suele decir explícitamente).

El tercer grupo es más raro de encontrar, pero se consigue: son artículos que comentan que eso de la navidad es una apropiación cultural europea, que impone un paisaje nevado y todo eso cuando en la mayor parte de la Tierra, en esas fechas, hace un calor que asfixia. En cualquier caso, que nieve, poca. Estos artículos, ya digo, son más escasos.

¿Por qué se escriben y se publican una y otra vez? A lo primero, yo creo que porque cada año el periodista de turno cree que ha descubierto la sopa de ajo y tiene que iluminarnos a todos, que vivimos engañados. Y a lo segundo, pues no sé: tal vez porque no tengan nada mejor que publicar.

En cualquier caso, se acerca la navidad, tiempo de ser buenos unos con otros. Perdonémosles que publiquen estos artículos, que a los pobrecitos les hace felices.

 

 

BBC Carols from King's 2017 - O holy night

viernes, 19 de diciembre de 2025

Trenes vibrantes

Puede que sea cosa mía, pero últimamente me está llamando la atención cuando viajo en el AVE (la línea Madrid-Barcelona, la joya de la corona) lo incómodo del viaje por las vibraciones. Tradicionalmente, cuando el tren va con retraso y podían pagar indemnizaciones, el maquinista solía pisar y tren corría para recuperar tiempo: se notaba porque temblaba todo. Pero era en esos casos. Ahora, sin embargo, a unos tristes 235 km/h no se puede leer, no se puede escribir, todo se mueve, el televisor del techo hace mucho ruido, el suelo,...

¿Es por los vehículos, tal vez viejos y mal mantenidos, o por las vías, tal vez viejas y mal mantenidas? Mi último viaje todo fue como la seda, pero eso podría ser porque el tren fuera nuevo y sus sistemas de amortiguación funcionaran estupendamente, pero eso sólo demostraría que los trenes, nuevos o bien mantenidos (insisto en que ese trayecto era un MAD-BCN sin paradas) no tienen vibraciones a pesar de que las vías ya no estén en las mejores condiciones. Por otro lado, las vibraciones eran constantes, así que si fuera por las vías lo lógico serían tramos con vibraciones o tramos sin vibraciones. 

En cualquier caso, algo va mal. Algo no es como tendría que ser, como solía ser. 

Casualmente, vengo también de conducir por las carreteras de Córdoba, incluyendo la principalísima autovía A-4, y... 

En fin, vivimos unos años en los que la casa común se está deteriorando. Como ocurre y ocurrió en otros sitios, en otros tiempos. Diría que, como en otros sitos y otros tiempos, no están los mejores a los mandos sino los peores. 

Las consecuencias, pues. A este paso vamos a dejar de asistir al servicio dominical.

miércoles, 17 de diciembre de 2025

Hombres y mujeres mezclados

https://www.youtube.com/watch?v=jldkDrXbaOQ 

 

 

Cada vez más el consenso entre analistas de la cosa es mayor: parece ser que hombres, en general, y mujeres, en general, somos diferentes en general.

Parece ser también que una de esas diferencias estriba en cómo hombres y mujeres reaccionan ante las críticas: los hombres aceptan las críticas negativas e internamente deciden bien ignorarlas, bien que no se las volverán a decir más (sea por el método de matar al crítico o sea por el método de mejorar para no volver a recibir tal crítica), mientras que las mujeres no. De ahí el estereotipo entre los varones de aguantar los chaparrones como un hombre y no ponerse a llorar como una mujer, y que las mujeres se echen a llorar cuando las critiquen. Las mujeres, en cambio, necesitan otra manera de expresar las opiniones o enseñanzas. Recuérdese, por ejemplo, lo mucho que se criticó a una exitosa entrenadora de la selección española de natación sincronizada, porque les chillaba y les decía "cosas horribles", siendo incluso noticia de telediario (que les chillara). Para una mujer, la manera de decir las cosas es importante. Para un hombre, no tanto.

Lo anterior se manifiesta también desde el otro punto de vista, el del corrector. Un profesor, un entrenador, un jefe, emitirá críticas negativas. Lo hará porque es lo que a él le haría mejorar. Una profesora, una entrenadora, una jefe, emitirá críticas positivas, porque son las que a ella le haría mejorar. Ambos, actuando con su mejor intención.

Lo más lógico, entonces, sería que los varones tuvieran profesores, entrenadores y jefes varones, y las mujeres, mujeres. El corolario es la segregación, varones por un lado y mujeres por el otro: los varones reciben e imparten las enseñanzas e instrucciones de la manera que les es natural, y las mujeres también. Y ambos grupos se encuentran a gusto en esas condiciones. Durante siglos, así ha sido entre nosotros. En estos tiempos que corren, sin embargo, se quiere justo lo contrario: todos mezclados. En todos los ámbitos, aunque el deportivo se resista como último reducto de una manera de ver el mundo. ¿Y qué ocurre, entonces?

Imaginemos una entrenadora que entrena a varones y a mujeres, y que lo hace con un estilo femenino, como le sale a ella. Sus pupilas son entrenadas de la manera que también les es adecuado, y funciona; sus pupilos, en cambio, no reciben los estímulos que a ellos les funciona, y no reaccionan. Y "no reaccionan" es la expresión exacta. Porque veamos qué ocurriría al revés: un entrenador varón que entrena como él cree que debe. Los varones reaccionan como el entrenador espera, y se esfuerzan más. Pero las mujeres reaccionan de la manera contraria: "¿porqué nos chilla de esa manera?". Las mujeres reaccionan: no les gusta esa manera de actuar. Y o bien abandonan y se largan, o bien protestan. 

El resultado de la reacción femenina a la crítica masculina es la crítica al crítico masculino. Pero no una crítica hecha de manera masculina, criticando qué hace "mal", sino ad hominem: a la persona en sí. Se le critica que no sabe dirigir o tratar a las mujeres, que no es válido para dirigir o tratar a las mujeres. Ante las críticas negativas, y dado que matar a quien las profiere no es una opción, el varón empieza reaccionando con los oídos sordos, pero no cesando las críticas acostumbra a plegarse y actuar de manera que no se le critique. Cambia, pues, a actuar de una manera femenina. Lo cual le va muy bien con las féminas que tenga a su cargo, pero con los varones... bueno, pasa a no conseguir nada de ellos. Lo que a ellos no les hace ningún bien.

Cabe preguntarse, entonces, si globalmente, como sociedad, nos va bien con este nuevo modelo. Si usted opina que a los varones se les ha de tratar como a varones (esto es, en la forma en la que se consiguen mejores resultados de los varones) y a las mujeres como a mujeres (esto es, de la forma en que se consiguen mejores resultados de las mujeres), o si opina que a ambos se le ha de tratar igual y que ese igual, no hace falta explicitarlo, es "como a mujeres". Lo que implica que la manera correcta de hacer las cosas es "como las mujeres" y, por lo tanto, que el varón es una mujer incorrecta. 

 

 

Max Richter - November 

sábado, 13 de diciembre de 2025

Otro países

Extremadura, Andalucía y Murcia tienen, juntas, una población de 11,2 millones de habitantes, y una superficie de unos 141.000 km². Bangladés tiene una superficie un poquito mayor, 148.000 km². Pero 177 millones de habitantes, que es más que la suma de España, Portugal, Francia, Italia, Bélgica, Holanda, Suiza y Austria. 

No es sólo Bangladés: Pakistán tiene 256 millones de habitantes, Egipto 108, Turquía 86. Etiopía, 111. Puede que cuando usted lea esto estos datos estén ya anticuados. La población de los países no europeos, claro está. En definitiva: hay mucha gente ahí fuera.

Quizá deberíamos empezar a hablar con seriedad de la inmigración.

martes, 9 de diciembre de 2025

Sánchez (la corrupción no es el problema)

 

Unos apandadores se pusieron las botas exigiendo o aceptando, no es lo mismo aunque el resultado sí lo sea, sobornos a cambio de concesiones de obras. Y similares.

 


 

En realidad, lo normal en los gobiernos democráticos: a veces pasa.

Los apandadores eran la cuadrilla más íntima del presidente del gobierno, a los que reunió o con los que se reunió para conquistar el poder cuando era un apestado. Bueno, a veces pasa, los más próximos son los que traicionan. 

También ha habido corrupción en puestos intermedios, abusos y aprovechamientos para chanchullos. Insisto, estas cosas son normales y pasan. Precisamente porque pasan están recogidas en el Código Penal. Si fueran cosas que jamás pasaran no estarían tipificadas. Sí, es cierto que no es del todo normal que sea un ministro, y nada menos que el superministro al cargo de la obra pública, el que se llene las faldriqueras; pero si miramos en la cualificación de la banda del peugeot (un portero de burdel cortador de troncos, un técnico de aparatos frigoríficos, un maestro de escuela que había derivado en vulgar apparátchik y, como jefe, un licenciado en Económicas que encargó su tesis doctoral a un negro y el negro hizo un refrito de sandeces y cortas y pegas de por ahí) y nos preguntamos porqué esos 4 pusieron tanto empeño en conquistar el poder entenderíamos mucho de lo que vino después. En cualquier caso, son cosas que podemos soportar. La corrupción no es el problema, porque es parte de la vida.

El problema es todo lo demás. Es el colonialismo institucional. El intentar controlar todas las instituciones, incluso las que no tiene que controlar, y querer que sean partidistas (en concreto, de su partido) por más que deban ser neutrales. Sea la Corona, el Congreso y el Senado, la Guardia Civil, el Tribunal Constitucional, el CNI, el INE, el CIS, la CNMV, el Instituto Cervantes o la RAE, Correos o los Paradores Nacionales, las empresas de la SEPI, RTVE o la junta de regantes de Valdemorillo de la Sierra. Todo lo que no recoge el Código Penal porque ¿cómo se iba a imaginar que ocurriera? Es un deterioro generalizado que abre un camino (¿a partir de ahora, el presidente del gobierno es el amo del cortijo y como tal ha de actuar?) que ninguno de los demás debemos querer que se transite.

Formalmente, la letra de la Constitución la cumple más o menos, cuando puede no y cuando no puede, en la medida que pueda, no. Pero en espíritu, ni la Constitución ni los más esenciales principios democráticos. Ni los más esenciales.

No, la corrupción tipificada en el Código Penal es mala cosa pero no es el problema. 

 

sábado, 6 de diciembre de 2025

Los años que se tienen

 

 

ABUELO.—Si fuera por mí, te recibiría tranquilo. Tengo setenta años.

PEREGRINA.(Con suave ironía.) Muchos menos, abuelo. Esos 70 que dices son los que no tienes ya.

 

Es un fragmento de La dama del alba, de Alejandro Casona. A esas alturas de la obra tanto el abuelo como los espectadores saben que la peregrina es, en realidad, la Muerte. Por eso la peregrina, que sabe cuándo tendrá que volver a por el abuelo, le dice que no alardee, que los que tiene son los que le quedan por vivir, muchos menos; los setenta son los que ya ha gastado de los que tenía al nacer.

Es, digámoslo así, otro planteamiento. Otra forma de ver la vida.

 

En otro orden de cosas, provoca cierta ternura comprobar que, en 1944 una persona de 70 años era "ya muy vieja". Y lo era. 

 

miércoles, 3 de diciembre de 2025

El libro es mejor

https://www.youtube.com/watch?v=u3xmGjr_xMk 

 

 

La otra tarde me encontré con la película "El guía", de Alfonso Cuarón, 2023. Sólo viendo la imagen del cartel supe que era un relato del mismo título de Frederick Forsyth, llevado al cine.


Hace algún tiempo, pongamos que 50 años, los autores que dominaban la escena eran Graham Greene, Morris West, John Le Carré y Frederick Forsyth. Y algún otro que me dejo (D.L.&L.C. entre ellos). Eran autores de novelas basadas en el mundo de la guerra fría y la Segunda Guerra Mundial, espías y soldados de fortuna, también otros pero sobre todo, siempre muy bien llevados, atrapando al lector hasta la sorpresa final. Los clásicos libros que de pronto uno se da cuenta de que son las dos y media de la madrugada.

Pues bien, ese año de 1975 Frederick Forsyth escribió "El Guía", un relato corto sobre un piloto que sobrevuela el Mar del Norte una Nochebuena y se queda sin instrumentos de navegación. Por decirlo al modo de los estadounidenses, si discutiéramos sobre cuál es el mejor relato corto de siempre éste estaría en la conversación. Es un relato genial, fantástico, y no puedo menos que recomendarles que lo compren estas navidades si no es que lo tienen ya.

Así que es fácil comprender que me lancé a ver la película de inmediato. Un mediometraje, 39 minutos, como corresponde a un relato corto. 

Y está muy bien.

Si no ha leído usted el libro, claro. En cuyo caso no hay color. Y no es porque cambien el final, que lo cambian.

Supongo que es porque el mediometraje es para Disney+, una especie de cuento de navidad: desde luego, el filme insiste mucho en que es la noche de Navidad y cosas de ésas, y el relato original se centra en la angustia del piloto mientras está perdido y la manera en la que se explica el asunto, después. Claro, sin sentir la angustia del perdido todo lo demás falla. Y cuida que era fácil, habría bastado con unos flashbacks en los que aparezca el piloto en las clases, con el viejo sargento instructor Norris explicando qué han de hacer a medida que el piloto lo intenta y falla. Sí, en el filme da unas pistas sobre ello, pero no funciona. No sé porqué no se centra en el piloto perdido, supongo que porque si sólo sale el piloto no se puede expresar que es Nochebuena.

En fin, un buen mediometraje. Pero el libro es mucho mejor. Dentro de 50 años alguien seguirá leyendo el relato, de 100 años entonces, pero nadie verá ya la película. 

 

 

Un chascarrillo final: la película está producida por John Travolta, quien imagino que por edad fue quien había leído el relato en su tiempo y quiso llevarlo a la gran pantalla. Como es el productor, se reservó un pequeño papel. Pero en la historia sólo participan británicos, y me temo que Travolta no logra imitar el acento británico (impagable, el del ordenanza Joe). Así que en la película... es canadiense.

 

 

Anne Chmelewsky - El guía (BSO): Fallo del compás 

lunes, 1 de diciembre de 2025

Algunas ideas sobre el sistema de pensiones

https://www.youtube.com/watch?v=1FSNFK1e5A4 

 

 

En 1995, siendo presidente del gobierno Felipe González (PSOE), se firmó el Pacto de Toledo, en el que entre otras cosas se decidió crear un fondo de reserva para las pensiones. El sistema se legisló formalmente en 1997 (José María Aznar, PP) y se empezó a dotar el año 2000. Consistía, en pocas palabras, en que en aquellos años las cotizaciones a las pensiones de la Seguridad Social superaban los pagos por ese concepto y se decidió guardar ese superávit en una "hucha de pensiones". 

Antes de eso, las pensiones se aportaban y se pagaban como cualquier cotización a la Seguridad Social. Si un año el gasto era mayor que el ingreso, la tesorería general del estado cubría el déficit, y si era inferior, se quedaba el superávit (que se destinaba para otros gastos). Cuando se preveían, digámoslo así, "tensiones financieras", se recurría a aumentar las cotizaciones o cambiar las reglas de las pensiones, e incluso a impuestos especiales. Lo que se hizo en el Pacto de Toledo fue acordar separar financieramente el tema de las pensiones de los gastos generales y que los superávits fueran para los años de déficit.

Como todo el mundo sabe, hasta más o menos 2007 la economía fue como un tiro, y la crisis de 2008 fue devastadora. El fondo de pensiones acumuló mucho dinero hasta 2007 y a partir de ese momento empezó a vaciarse. La cosa se  complicó en 2012 (Mariano Rajoy, PP), y en 2017 la hucha quedó vacía.

¡Oh!

¡Nadie nos avisó!

¿Y entonces? Bueno, a partir de ahí ha habido que recurrir a préstamos del Estado.

¿Las pensiones se están pagando con un dinero que se ha pedido prestado? Sí. La deuda actual de la Seguridad Social es de unos 136.000 millones de euros.

Estamos pidiendo dinero prestado para pagar a nuestros jubilados y que tengan una vejez cómoda. Esos préstamos se pagarán, pero otros, porque obviamente los jubilados no van a pagar nada. Y cuando esos otros, esquilmados, alcancen el momento de jubilarse ya veremos si convencen a sus descendientes para que sean ellos los que los mantengan a cuerpo de rey.

Como todos sabemos, cada vez hay más jubilados y menos trabajadores. Cada vez hay más dependientes de la Seguridad Social, si contamos con las paguitas y ayudas varias asimilables. Esta última anotación la quiero hacer, porque se está poniendo el interés en que las pensiones no son sostenibles. Las pensiones las están cobrando los que en su día cotizaron para tenerlas; lo que yo revisaría antes es lo otro, las paguitas y ayudas que se dan a los que no las han generado antes. Los jubilados se las han ganado, los otros no. Quiero decir, se están aumentando las cotizaciones y se está intentando retrasar las jubilaciones, y con esto se cree que el sistema será viable pongamos 15 ó 20 años más, pero es fundamental que se reduzcan otros gastos sociales que se "alimentan" del mismo sitio.

Como nadie le va a poner el cascabel al gato, el sistema se va a sostener a costa de los trabajadores, primero, y también de los jubilados después. Hasta que colapse, claro. Entonces ya veremos qué pasa. Y lo que opinan en ese momento los que tendremos acostumbrados a ser mantenidos.

 

Por cierto, el Pacto de Toledo  sería inconcebible hoy en día. Cabe preguntarse el porqué.

 

 

 

Kellie Pickler - Didn't You Know How Much I Loved You 

viernes, 28 de noviembre de 2025

1.700 años

 https://www.youtube.com/watch?v=Xo1C6E7jbPw

 

 

¿Qué es ser cristiano? Cuando yo era un niño chico, ésa era una pregunta del catecismo. El catecismo era un librito de preguntas y respuestas que nos teníamos que aprender de memoria y que el hermano Babil nos preguntaba en voz alta mientras se paseaba por entre las filas de pupitres. Todos los niños respondíamos al unísono, imprimiendo cierto soniquete a las respuestas que todavía me taladra el cerebro.

Dicho esto, no recuerdo que se preguntara en el catecismo quién es cristiano. ¿Son cristianos los mormones? ¿Los testigos de Jehová? ¿Los adventistas del séptimo día? ¿Los miembros de la segunda iglesia anabaptistas de Whataboutcreek? ¿Los seguidores de Jackson, el telepredicador o el gurú de la secta local?

En realidad, es una pregunta bastante fácil; al menos desde nuestro punto de vista: cristiano es quien la iglesia católica. Y la iglesia católica dice que cristiano es quien acepte lo que se acordó en el Concilio de Nicea. Concilio que, por cierto, se celebró el año 325. Hace precisamente 1.700 años.

Así que los católicos son cristianos, los ortodoxos son cristianos, los coptos, los luteranos, los calvinistas, las tropotocientas ramificaciones de luteranos y calvinistas,... siempre que se ajusten a ese concilio. En que empiezan con afirmaciones tipo "Jesús no era en realidad Dios", nuevos profetas, el libro de Mormon o zarandajas de esas, se acabó. 

La cosa de aquel concilio empezó con Arrio. Arrio era un presbítero (= cura) de la diócesis de Alejandría que opinaba que si el Hijo había sido engendrado por el Padre, necesariamente hubo un tiempo en que el Hijo no existía y por lo tanto y resumiendo el Hijo no era Dios, o no tan dios como el Padre. El obispo, que casualmente se llamaba Alejandro, se reunió con Arrio y los presbíteros que le seguían (arrianos, en el futuro), y acabó excomulgándoles. Como era común en la época, envió la notificación del hecho a las demás diócesis y cuando llegó a Costantinopla el emperador, Constantino, decidió que había que reunir a todos los obispos y tratar bien el tema, no sólo en Alejandría. Y aunque la mayoría de los asistentes eran del lado griego del imperio, la reunión de Nicea se convirtió en la primera asamblea de próceres mundiales para discutir un asunto. Vale que el mundo era para ellos más reducido de lo que entendemos ahora, pero somos herederos de su cultura y el modelo que estableció se convirtió así en nuestro modelo.

En verdad, con el Concilio de Nicea cambiaron muchas cosas, que sólo se percibieron tiempo después. Algunas casi anecdóticas, como el calendario eclesiástico y la fecha de la Pascua (se encargó al obispado de Alejandría, que era el que tenía los mejores astrónomos, que la fijara); pero otras, más mentales, muy peligrosas: por ejemplo, el carácter oficial de la religión. El concilio lo había promovido Constantino, dio el apoyo logístico necesario, asistió a las sesiones y se involucró en que se llegaran a decisiones. Otro aspecto importante (muy importante) para los católicos fue que las decisiones del concilio no tenían marcha atrás, un papa no podía cambiarlas.

Y sobre todo, el credo niceno. Cuyo redactado traducido se sigue recitando hoy en todas las misas del mundo. 1.700 años después, y sumando.

Que, por supuesto, el hermano Babil nos hizo aprender a todos los niños de memoria. 

 

 

Yves Montand - Les feuilles mortes 

martes, 25 de noviembre de 2025

AENOR, la burocracia en estado puro

https://www.youtube.com/watch?v=GN8VV8CHnrk 

 

 

«Caudillismo y devoción al amo, identificación de partido y Estado, rechazo de la cultura liberal, paternalismo estatal, uso propagandístico de los medios de comunicación, distinción entre españoles buenos y malos, moralismo censor: el caso es que me suena».

Manuel Arias Maldonado, en este artículo 

 

Ha saltado estos días a la palestra el que la constructora Acciona destinara al equipo Peugeot del PSOE el 2% de las obras que conseguía gracias a dicho equipo. No sorprende demasiado, ya que hablamos de Acciona (si se hablara de otras grandes constructoras sí sorprendería más), pero no es que Acciona esté implicada en tejemanejes varios lo que me llama ahora la atención, sino que Acciona había obtenido 3 certificados de AENOR que acreditaban la limpieza de la compañía: el de cumplimiento de la norma UNE 19601, "el estándar español de mejores prácticas para prevenir delitos, reducir el riesgo, y fomentar una cultura empresarial ética"; el de la norma UNE-ISO 37001, que "verifica que Acciona cuenta con un sistema de gestión antisoborno efectivo"; e incluso el "certificado reconocido por Iqnet de que la organización ha implantado y mantiene un Sistema de Gestión Antisoborno que cumple los requisitos de la norma ISO 37001:2016. 

Es evidente para todos que esos certificados son sólo papeles sin significado real. Acciona pagó a AENOR una pasta gansa (AENOR es un monopolio privado y sus tarifas carecen de cualquier sentido moral), y AENOR emitió los certificados comprados. Quizá haya llegado el momento de hablar de AENOR. 

De entrada, lo mejor que puedo decir de AENOR es que es una organización tan honesta y honrada como Acciona. Una afirmación con la que AENOR estará de acuerdo, pues ellos mismos afirman que Acciona es lo más honesta y honrada que una compañía puede ser.

AENOR es en realidad la obra magna de la burocracia. Una organización privada con ánimo de lucro (seamos sinceros: puede que la organización no tenga ánimo de lucro, pero las personas que la forman sí, ellos no trabajan en esa organización si no es por pasta), tal vez nacida con las mejores intenciones, que se dedica a crear normas. Normas inútiles, que no se siguen  (si se siguen, es de casualidad: porque las cosas se hacen así, y no al revés, si se hacen como dice la norma no es porque lo diga la norma), normas que no se conocen y que a nadie le importan. Eso sí, pagando emiten certificados que quedan muy bien enmarcados en las salas de espera de las oficinas de las empresas y que son el equivalente a las medallas y trofeos obtenidos en competiciones infantiles de chichinabo y que a menudo vemos en casas que no tienen nada más de lo que alardear. Es un grupo de burócratas cuyo oficio es generar papeleo y cuyo éxito depende de la montaña de papeles que sean capaces de generar. Y que por dinero dirán lo que sea.

En cualquier caso, me alegro de que lo de Acciona muestre a todos la inutilidad de sus certificados. Seguro que los de AENOR echarán la culpa a Acciona y jamás aceptarán reconocer lo que digo y es evidente, que lo suyo es una tomadura de pelo. Además de un asalto a la faldriquera, claro. 

 

 

Jerry Lee Lewis - Whole lotta of shakin goin on 

sábado, 22 de noviembre de 2025

El abad, el superior y Pedrillo

https://www.youtube.com/watch?v=yEbaeLv-aOo 

 

 

Un cuento de mi infancia. No sé si sería tradicional antes, tristemente ya no lo es ahora. Signo de los tiempos, me temo.

El caso es que no recuerdo bien el cuento. Ni su título, ni su planteamiento ni su desenlace. Pero sí recuerdo el meollo del nudo. Vamos allá.

La historia versa sobre un monasterio en la Edad Media. Los monjes han acogido a Pedrillo (no recuerdo el nombre, pero éste me vale), muchacho despierto pero travieso: todos los monjes le quieren, pero sus trastadas les exasperan.

El monasterio está regido por un abad con fama de sabio. Un buen día, Pedrillo encuentra al abad todo alterado y al preguntarle el porqué de sus nervios éste le cuenta que ha recibido un aviso de que le va a visitar el superior de la orden, que tiene fama de ser muy exigente, y seguro que le buscará las cosquillas para pillarle en un renuncio. Pedrillo se ríe, y le dice que no se preocupe, que él le sacará del apuro.

Llega el superior y visita el monasterio. Después del refrigerio se aparta con el abad a una cámara a charlar con él, y entonces le dice que ha oído que tiene fama de sabio y que quiere ponerle a prueba para comprobar esa afirmación. Para ello le hace tres preguntas:

—¿Dónde está el centro de la Tierra?

    ¿Cuánto dinero valgo yo?

    Y ¿Qué estoy pensando que es cierto y no es verdad? 

El abad medita unos segundos y entonces le responde:

—El centro de la Tierra está debajo de vuestros mismísimos pies, pues que siendo la Tierra redonda todo punto marca el centro.

    Valéis 29 monedas, pues a Nuestro Señor lo tasaron en 30 y todos nosotros valemos menos que Él;

    Y lo que estáis pensando que es cierto y no lo es es que estáis hablando con el abad, pues yo no lo soy.

En esto el falso abad se quita la capucha del hábito y se descubre que no es el abad sino Pedrillo, que se ha hecho pasar por él.

El superior reconoció el ingenio y la picardía del abad y del muchacho, y se marchó complacido de allí.

 

 

Una vez escrito hasta aquí entro en internet y encuentro que hay un cuento muy parecido: "El abad y los tres enigmas". No es como yo lo he contado, las preguntas y respuestas son un poco diferentes, también el entorno, los personajes y sus motivaciones,... en fin, los cuentos los personaliza cada uno como quiere. Lo que es seguro es que este cuento se está perdiendo. No se ha perdido del todo porque todavía queda algo en internet, pero en la práctica, como si estuviera ya erradicado.

Y es que ya ni se cuentan cuentos a los niños ni estos leen cuentos. El lema de ahora parece ser que donde haya una play o un teléfono con internet, que se dejen de cuentos. 

 

 

Donna Summer - I feel love

miércoles, 19 de noviembre de 2025

Una sutil diferencia

Cuando yo era chico, y de esto creo que ya he escrito en alguna ocasión, los chavales hacíamos colecciones de cromos.  

© Quino 

Ahora también se hacen, pero en mi infancia las colecciones, aparte de la de la primera división de fútbol, eran culturales. Por ejemplo, recreando batallas históricas, o animales del mundo, países, banderas, uniformes, qué se yo. Y ahora son de fútbol, pokemon y juegos de rol. Yugio, creo que se llaman. No estoy muy puesto en lo de ahora, pero creo que se entiende lo que quiero decir. Y sí, en aquella época se hacían colecciones de cromo para casi cualquier cosa, y también había muchas colecciones infantiles y sin pretensiones: por ejemplo, recreando películas (la colección de cromos de Bambi está indeleblemente grabada en mi cerebro).

La cuestión es que antes había un entorno... "culturizante". Los niños tenían que aprender cosas. Historia, geografía, ciencias naturales, técnica, lo que sea. Y era un juego, se aprendía jugando. Pero se buscaba que aprendieran.

Supongo que es una de esas sutilísimas diferencias entre la época de mi infancia y la época actual que tal vez explican la diferencia entre los chicos de una época y de otra. 

viernes, 14 de noviembre de 2025

Cómo los derechos NIL están cambiando el deporte universitario americano

https://www.youtube.com/watch?v=Ewe-4-fgU8Q 

 

 

Tradicionalmente, los deportistas americanos universitarios tienen una carrera de 4 años: freshman, sophomore, junior y senior, los llaman. Los atletas no podían cobrar nada ni obtener ningún tipo de beneficio más allá de la beca de estudios, porque de lo contrario se les consideraría profesionales, y esto llevó a que jóvenes muy buenos, como Lebron James o Kobe Bryant, decidieran que no iban a la universidad y que saltaban directamente (en su caso) a la NBA.

La NCAA se encontró con que los jugadores realmente buenos no jugaban en sus equipos, y consiguieron que la NBA estableciera una norma: al menos un año en la universidad o equivalente (es decir, al menos un año después de terminar el instituto. Lo que pasó fue fácil de imaginar: los jugadores buenos jugaban sólo un año, luego daban el salto al profesionalismo. Se conoce esa época como la del one and done. Pero también había los que aceptaban esperar un año, pero no en la universidad: donde fuera, pero donde pudieran ganar algo de dinero, porque en la universidad no podrían. La NCAA tardó, pero al final entendió que su estrategia hasta entonces era mala y abrió la mano. La manera de hacerlo fue permitir que los atletas cobraran por sus derechos NIL (acrónimo en inglés de nombre, imagen y semejanza).

De repente, muchos atletas retrasaron el salto al profesionalismo. Un puesto bajo en el draft no garantiza un fichaje, y si lo hubiera sería por poco dinero y poco tiempo, mientras que si la universidad del jugador era potente podría ganar mucho más dinero siguiendo en la universidad. Por ejemplo, J.T. Toppin. Este chaval jugaba (al baloncesto) en Nuevo Méjico, y tras el primer año probó el draft de la NBA. Vio que no iba a salir bien y al aparecer los derechos NIL renunció al draft y consiguió el cambio a la Universidad Tecnológica de Tejas (ya les digo yo que su interés no era ser ingeniero). Allí se convirtió en la gran estrella, y se pensaba que en el draft de este año saldría incluso en la primera ronda. Pero... renunció al draft de este año y ha pospuesto 1 año su pase al profesionalismo. ¿La razón? Este año cobrará por derechos NIL 4 millones de dólares. Hay que ser muy, muy bueno para cobrar eso en la NBA, y además en el 2026 Toppin será aún mejor jugador y su puesto en el draft será, presumiblemente, más alto.

Total, que empezaron también a normalizarse los cambios de universidad (antes eran más raros) y aquella regla que permitía jugar un quinto año por esa razón empezó a aplicarse más.

Entonces ocurrió el caso Diego Pavía: un quarterback de fútbol americano de la universidad de Vanderbilt pidió jugar un sexto año, pues debido a las restricciones impuestas por el asunto del COVID-19 un año se había ido a la porra. La NCAA se negó, pero Pavía pleiteó y ganó, con lo que ahora hay argumentos legales para jugar un sexto año, y no me cabe duda de que se aplicarán.

Nadie se quiere ir, en suma.

Lo curioso es un efecto adicional de los derechos NIL: se ha vuelto a tiempos antiguos. Sí, porque anteriormente, que un jugador de primer año destacase era realmente raro: había que ser un Kareem Abdul Jabbar (bueno, en realidad él era tan bueno que ya destacó a nivel nacional durante el instituto) para llevar un equipo al triunfo desde el primer año. Como consecuencia, los jugadores de primer año ya no destacan tanto y lo cierto es que a diferencia de años anteriores no sólo no copan los primeros puestos del draft sino que son escasos de ver por ahí. Un puesto alto en un draft suele ser mejor que unos derechos NIL universitarios, pero si no destacan no llegan a esos puestos en ese primer año.

¿Y porqué no destacan? La pescadilla que se muerde la cola: porque el resto de jugadores sí está alargando sus carreras universitarias. Si los veteranos del equipo continúan, los novatos lo tienen más difícil. Además, los demás equipos también mantienen a sus veteranos, con lo que son mejores que el año anterior, y los entrenadores tienen que actuar de la misma manera: si consiguen mantener a sus veteranos, éstos juegan. Y los novatos, que se ganen el puesto. Ya no se les dan las riendas de los equipos como en los años del one and done.

Salvo las excepciones tipo Cooper Flagg que hay cada año, claro. 

 

 

Violeta Parra - Hace falta un guerrillero

martes, 11 de noviembre de 2025

Las bases de la leyenda negra

https://www.youtube.com/watch?v=55_9o8LoWiw 

 

 

En cierta ocasión una amiga, letrada de la Administración de Justicia, me contaba que cuando un funcionario del ministerio de Justicia llegaba a un destino nuevo que no le gustaba, a los tres meses podía denunciar que sufría acoso sexual. Hacerlo le otorgaba el cambio automático de destino (al destino que eligiera, además), y se hacía sin comprobar la denuncia: una medida preventiva. Luego, la denuncia se investigaba y todo eso, pero el traslado del funcionario ya estaba realizado. Como es de imaginar, la consecuencia es que las denuncias de acoso están a la orden del día. Los jueces que las tienen que investigar saben a la perfección de qué va la cosa, la denuncia queda en nada puesto que es falsa ("el denunciante ha interpretado mal las señales"), aquí paz y después gloria y nadie se molesta porque le hayan acusado, que todos los que saben de la acusación saben también de qué va la cosa. Ahora bien, si dentro de 300 años alguien escarbara en los legajos, sin duda encontraría cientos, si no miles, de denuncias. Si esa persona quisiera, podría escribir en la Historia que en esta época en España el acoso sexual en la Justicia era moneda corriente. Más aún, la falta de consecuencias para los acusados no vendría sino a demostrar la inutilidad de denunciar (en esta época), y por lo tanto se deduciría que los casos reales serían muchísimos más: una constante en la época, vamos.

La leyenda negra de España está basada en denuncias falsas. Por ejemplo, las acusaciones contra el tribunal de la Inquisición: de lo que se acusa es precisamente lo que ocurría en otros países, no en España. De la presencia de España en Flandes se cuentan montones de atrocidades: todas, o prácticamente todas, falsas; al contrario, eran los protestantes los que hacían esas atrocidades, pero daba igual: lo importante es la acusación.

O, por ejemplo, la esclavitud en América: las atrocidades las cometían los amos ingleses y franceses, los españoles no: el esclavo tenía derecho a cambiar de amo si éste le trataba con mucha dureza, y podía denunciarle. Se conservan los legajos de los casos en los que esto ocurría, y por lo general el pleito lo ganaba el esclavo. Esto tampoco tiene que extrañarnos, pues todos sabemos dónde se produjeron los genocidios de las poblaciones amerindias y cuándo. En los países de control español se produjo una vez independizados. No hay que olvidar que las leyes de protección de los indios se promulgaron siendo reina Isabel la católica, y murió en 1504.

Conté el otro día que estoy leyendo Presidio, de Jorge Luis García Ruiz. Pues bien, las denuncias falsas eran moneda corriente, precisamente porque la Justicia española se tomaba muy en serio el maltrato a los indios y el cumplimiento de las leyes. Cuando uno deseaba un mal a un conocido (españolísima costumbre, parece) o quitarse de en medio a un rival en una pugna por obtener cualquier cargo que se desease, lo que se hacía era denunciarle; de qué era lo de menos, aunque de ser mal cristiano o de maltratar indios era muy socorrido y garantizaba el éxito de la denuncia. Esto es porque en aquella época los agentes de la autoridad procedían a arrestar al denunciado y encarcelarlo, y luego se incoaba el procedimiento. Que, debido a las distancias y las comunicaciones de la época, podía durar años. Más o menos como ahora, que la policía enchirona al denunciado por violencia de género, y el juicio puede tardar años, pero en aquella época con motivo. Luego se establecía la verdad y si el acusado no había muerto en prisión era liberado, pero desde luego el objetivo del denunciante ya se había cumplido.

Es decir, si un historiador malicioso o con prejuicios quisiera, podría ir al Archivo de Indias y localizar multitud de denuncias de prácticas abusivas contra los indios. No repara el historiador que si esas denuncias existen es porque la práctica se perseguía, y menos aún se interesa por el resultado del proceso, le importa un higo si la denuncia es falsa.

Y así se construye y se defiende la leyenda negra. 

 

 

Chuck Berry - You never can tell 

viernes, 7 de noviembre de 2025

Pensamiento político: análisis electoral

https://www.youtube.com/watch?v=4N78f5B4DbM 

 

 

En las pasadas elecciones generales (2023), PP, PSOE y VOX obtuvieron el 77% de los votos y con ello 291 de los 350 diputados en juego (83%), y 192 de los 208 (92%; como chascarrillo, 3 senadores fueron de asociaciones políticas independientes de las islas canarias y baleares).

En las próximas elecciones, si se celebran y son limpias, los 3 partidos obtendrán en torno a 300 diputados, con los 50 restantes para la miríada de pequeños partidos que hay por ahí. El número mágico para el PSOE es 126, que gobierne depende de que los obtenga.

¿Por qué votar a cada partido?

Empecemos con el PSOE. La razón para votarles es muy sencilla: si no se les vota, ganarán los otros, y hasta ahí podíamos llegar. En realidad, da igual lo que haya pasado y cómo estén las cosas, la evolución que esté teniendo el país y cualquier razonamiento que se presente, ninguno supera al primero: o ellos o los otros, no hace falta pensar más. Está en la mente de cada uno el considerar si ésa es una razón válida y de suficiente peso, para algunos lo es y para otros no.

El siguiente es VOX. Un partido que, por cierto, antes de llegar Pedro Sánchez a presidente del gobierno no tenía ni un solo diputado, por lo que cabe preguntarse hasta qué punto Pedro Sánchez es el dique de contención de VOX.

La razón para votar a VOX es obvia: no es el PP. El que vota a VOX es que no quiere votar al PP. Lo que pasa es que, a diferencia de lo que ocurre con el votante del PSOE, el votante de VOX sí tiene razones: no quiere votar al PP porque piensa que los del PP, como demostraron los años de Rajoy en que tenían amplia mayoría absoluta, son unos maricomplejines que no se atreven a plantar cara a la izquierda y deshacer lo que aquellos hicieron peor. Así que el votante de VOX puede que admita que los de VOX resulten unos pésimos gestores de lo público (no se sabe aún, pero lo parece), pero como mínimo no son del PP y eso les basta.

Por último, nos queda el PP. Al PP le votarán gente de izquierda desencantada con el PSOE (escarmentada, defraudada, desilusionada, desengañada, lo que sea), y gente de derechas que opina que VOX sería un pésimo gestor de lo público. También, claro, gente que siempre ha votado al PP y que siempre piensa votarles hagan lo que hagan porque en su corazón tienen grabado que votar al PP es lo correcto.

En esta situación, cada partido ha de enfocarse en una cuestión.

El PSOE tiene que decir que los del PP son peores que ellos, para recuperar a los que se están mudando al PP. Si no lo ven claro, insistirán en que es el PSOE o los otros, apelando al corazón. 

El PP, para que no se les vayan votantes a VOX tiene que afirmar que ellos no son unos maricomplejines y que sí cambiarán todo lo que haya que cambiar. Buena suerte con eso. 

Y VOX tiene que afirmar que hay tanto por cambiar, y de tanto calado, que unos maricomplejines como los del PP no se atreverán. Y que ellos no serán tan maricomplejines (está por ver).

Quien comulgue con un partido pero no termine de verlo claro, las razones para no votar a ese partido son fáciles de identificar:

Para no votar al PSOE: Pedro Sánchez.

Para no votar al PP: Alberto Núñez Feijoo.

Y para no votar a VOX: Santiago Abascal. 

Las micropercepciones son que el voto femenino sostendrá al PSOE, el voto joven a VOX y el voto pensionista al PP. 

 

 

Nicola Matteis - Aria amorosa 

 

 

viernes, 31 de octubre de 2025

Mis versículos favoritos XXVI: El Eclesiastés (y III). Hay un tiempo para cada cosa

 https://www.youtube.com/watch?v=eurbVJy0gHQ

 

 

 

En 1989 una película lanzó al estrellato a Robin Williams y convirtió un hasta entonces desconocido latinajo en tal vez el más pronunciado desde entonces. La película se titulaba El club de los poetas muertos, y el latinajo era Carpe diem. Que significa "aprovecha el momento".

Lo que quería transmitir el personaje de la película a aquellos adolescentes es que aprovecharan su juventud, el tiempo en el que tienen esos dieciséis años, que no dejen que pase el tiempo y cuando haya pasado se den cuenta de que no los han vivido. Esto no es lo mismo que la interpretación que frecuentemente se le da, hedonista, de que disfrutemos ahora que podemos por si acaso luego no podemos. No, lo que quiere decir la frase es un "vive intensamente", sé consciente de cada segundo que vives, no dejes que pase el tiempo sin más. Que no ocurra que no sepas recordar qué has hecho esos días pasados porque no hayas hecho nada en realidad. 

Vive hoy, no esperes al futuro. No des por sentado que mañana podrás...

Hay muchas interpretaciones, y las mismas explicaciones de esas interpretaciones se pueden interpretar de manera diferente. Tal vez un filósofo pudiera. Un poeta (Horacio, en concreto), sólo fue capaz de escribir "carpe diem". 

Pero la idea ya existía antes de Horacio. Era un concepto filosófico tradicional de griegos y romanos. Horacio lo escribió en una de sus odas, en las que apremia a hacer lo que haya que hacer porque uno no vivirá eternamente ni sabe cuándo dejará de hacerlo.

El libro del Eclesiastés lo expresa mejor, en mi opinión:

Todo tiene su momento, y cada cosa su tiempo bajo el cielo:

Tiempo de nacer, y tiempo de morir;

tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado;

tiempo de matar, y tiempo de curar;

tiempo de destruir, y tiempo de edificar;

tiempo de llorar, y tiempo de reír;

tiempo de hacer duelo, y tiempo de bailar;
tiempo de arrojar piedras, y tiempo de recogerlas;

tiempo de abrazar, y tiempo de desprenderse;

tiempo de buscar, y tiempo de perder;

tiempo de guardar, y tiempo de desechar;

tiempo de rasgar, y tiempo de coser;

tiempo de callar, y tiempo de hablar; 

tiempo de amar, y tiempo de odiar;

tiempo de guerra, y tiempo de paz.

 Ecl 3, 1-8

El texto insiste: ¿qué provecho saca uno de afanarse tanto? Hay un momento en el que se debe trabajar, pero hay momentos en los que se debe descansar. 

Pero también en lo contrario: hay un tiempo para sembrar y otro para cosechar: no pretendas sembrar en el tiempo de cosechar, así que cuando sea el momento de sembrar no pierdas el tiempo y siembra. Lo sabio, lo correcto, es reconocer cuándo es el tiempo de cada cosa.

Y también otro contrario: ojo, que hay un tiempo para cada cosa. No creas que algunas cosas no ocurrirán porque no tienen un tiempo. No creas que no habrá un tiempo para llorar, porque lo hay. 

El Eclesiastés es un librito absolutamente magistral, que destila filosofía vital en todos sus versículos (aunque, como queda claro, es una filosofía expresada de una manera muy llana). Si tiene que resumirse de alguna manera, yo diría esto:

—Sabe, lector, que hay un tiempo para nacer, pero también hay un tiempo para morir. Entre tanto, decida el lector cómo, pero carpe diem

 

 

Domenico Scarlatti  - Sanctus, Misa de Madrid (Missa quatuor vocum

miércoles, 29 de octubre de 2025

No estamos como creíamos

https://www.youtube.com/watch?v=5mfvhreMLHs 

 

 

El otro día escribí una entrada en la que me escandalizaba de que un periodista hubiera publicado un artículo que, era evidente, lo había escrito con una IA. Pero ¿qué esperaba? A fin de cuentas, los universitarios hace tiempo que emplean las IA para trucar sus trabajos, por lo que era de esperar que los periodistas jóvenes también lo hicieran.

Como concluía, el futuro ya está aquí.Y es normal: llevamos años quejándonos de la formación de las generaciones posteriores, diciendo que cada vez aprenden menos y todo eso. Al principio nos tranquilizábamos pensando que cuando llegaran a la universidad los pondrían derechitos, pero luego vimos que no.

No pasará nada, en realidad, nos dijimos entonces, porque los médicos y los ingenieros siguen sabiendo de lo suyo. No pasa nada si los historiadores del arte y los biblioteconomistas no tienen el nivel de sus predecesores, porque la formación de los médicos y los ingenieros sigue siendo de calidad.

Esto nos decíamos, porque lo cierto es que ninguno de nosotros era médico o ingeniero.

Pero resulta que yo sí soy ingeniero. Y me doy perfecta cuenta que en ingeniería el nivel es cada vez peor desde hace años. Lo voy a decir con total claridad: cada vez tenemos peores ingenieros, y cuando esos ingenieros sean veteranos serán mucho peores que los ingenieros veteranos que hemos conocido, porque estos ingenieros que ahora son jóvenes son mucho peores que aquellos cuando ellos lo eran. Y por jóvenes me refiero a casi cualquiera que sea más joven que yo, al menos un poquito.

Pero no pasa nada: al menos en los médicos, que es lo que que verdad importa, el nivel se mantiene.

Un caso que sé de primera mano: tras meses de biopsias, análisis y pruebas, los médicos de un afamado hospital de Barcelona que blasona de ser el mejor o de los mejores del país no saben decir si es un cáncer o una garrapata, no quiero ni describirles los nervios y meses de angustia del interfecto. ¿De verdad esos médicos no saben distinguir un cáncer de una garrapata? ¿Es de esos médicos de los que estamos tan orgullosos?

El futuro ya está aquí, y nos alcanza a todos.

 

 

Los fresones rebeldes - Al amanecer 

 

domingo, 26 de octubre de 2025

Las dos instrucciones más difíciles de cumplir en la estructura metálica

https://www.youtube.com/watch?v=dsd3Z51MEyg 

 

 

Realizar un proyecto es dar instrucciones (al constructor, de lo que hay que construir y cómo). A lo largo de los años y las obras he descubierto que algunas instrucciones son difíciles de cumplir. El constructor suele quejarse, me razona la dificultad de la ejecución y si no contraviene demasiado mi proyecto o la seguridad, por lo general acepto su queja. Como ejemplos, puedo citar soldaduras en posiciones de difícil acceso, barras demasiado largas o pesadas para los accesos disponibles, etc.

Dicho esto, hay dos instrucciones que doy en todos los proyectos de estructura metálica y que impepinablemente el constructor incumple. Sin duda, son las dos instrucciones más difíciles, y sólo el herrero que las cumpla alcanzará el cénit de mi estima. Sigo buscando.

La primera cuasiimposible instrucción es el tornillo que prescribo. Toda la vida he detallado no sólo el diámetro del tornillo sino también la calidad (resistencia del acero), y si es especial, el detalle especial. En cierto proyecto el constructor no siguió mis indicaciones de emplear unos tornillos especiales, lo detecté a tiempo y tuvo que colocarlos. A martillazos, porque había hecho los agujeros demasiado pequeño. La defensa que hizo el constructor de los tornillos que había preparado él era "que yo no había puesto el DIN". Se refería, claro, a la norma alemana que debían cumplir. Desde entonces indico la norma que establece el tipo, habitualmente DIN 931 ó DIN 933, aunque en realidad empleo la internacional: ISO 4017 ó ISO 4014. Pues bien, mi instrucción es muy sencilla: los tornillos M12 ó menores son 5.6 ISO 4017 y los M16 ó mayores 8.8 ISO 4014. Con esto el tornillo está definido, y el constructor sólo tiene que ponerlos. Dejo de su elección el largo del tornillo, porque a mí eso me importa poco y los programas informáticos que emplean los herreros los establecen sin problemas. Y los tornillos especiales siguen un patrón similar.

Pues bien, instrucción tan sencilla no se cumple jamás. Nadie la acata. Ponen el tipo de tornillo que les sale de la boina, y en cuanto a la calidad es que ni se lo piensan: la que ellos decidan. Si coincide con lo pedido, pues bien, y si no, también.

Conviene decir, en este momento, que a estas alturas de la película yo esto ya lo sé, y calculo los tornillos en lo peor. Los ISO4017 aguantan menos que los ISO4014, así que yo calculo todos ISO4017 aunque luego los pida ISO4014. Y lo mismo con la resistencia. Así que no hago mala sangre cuando veo que han cambiado los tornillos sin decirme nada, sólo tomo nota mental de que ese herrero en cuestión, como todos, hace lo que quiere.

¿Por qué lo hacen? No tengo ni idea. Puede que lo hagan porque son semianalfabetos, puede que lo hagan porque no se leen los planos y se limitan a hacerse una idea general de lo que se quiere construir, puede que lo hagan conscientemente, para rebajar mi autoridad. Yo creo que lo hacen porque está en su ADN, a los herreros los seleccionan así. Genéticamente preparados para poner los tornillos que ellos quieran, les digan lo que les digan. Es más fuerte que ellos.

La segunda instrucción también tiene que ver con los tornillos. Siempre los pido "no pretensados", es decir, que no han de apretarlos con un par de apriete especial con una llave dinamométrica. Como les digo siempre, los quiero apretados con la fuerza de un hombre normal empleando la llave normal de ese tornillo: un pelín más de lo que yo podría apretarlos. Sin emplear extensores, multiplicadores de la fuerza o apretadoras eléctricas. Y tengo muy buenas razones para quererlo así.

Esto no lo he visto hacer jamás.

Supongo que es porque al operario le han enseñado o le han acostumbrado a apretar los tornillos con una atornilladora eléctrica, y a darle bien, que apriete. La atornilladora eléctrica, a su vez, está preparada para dar un buen par de apriete, para no necesitar apretarlo después con una barra extensora. Justo lo contrario de lo que quiero que hagan.

 

Llegados a este punto, entenderán que los tornillos los prescriba con un margen de seguridad rayando en lo escandaloso. Pero es que los herreros son así.

Lo más triste del asunto en que antes de empezar cada obra suelo tener una reunión con el constructor, en el que le explico el proyecto y los planos. En esa reunión siempre les digo que sé que no me van a hacer caso, pero que los tornillos los quiero como les he dicho. 

Pero contra la naturaleza de los herreros no hay nada que hacer.

 

 

Sara Evans - Perfect 

 

 

viernes, 24 de octubre de 2025

El turno de los agresivos

https://www.youtube.com/watch?v=vjMgS0KaZz0 

 

 

Cuando escribo estas líneas comienza en Estados Unidos su liga de baloncesto, la NBA. Es, por tanto, la hora de que multitud de jugadores declaren que han de ser agresivos y que se les recrimine que no sean agresivos. Aunque en realidad ninguno de ellos declara que ha de ser agresivo y a ninguno se le recrimina que no sea agresivo: es en España donde se dice eso.

Todo empezó cuando a principios de siglo los deportistas españoles empezaron a participar en la NBA. Como era lógico, aquello atrajo la atención de la prensa patria y los periodistas aprovecharon la oportunidad de entrevistar a jugadores de esa liga. Impepinablemente, los españoles, voluntariosos y todo pundonor aunque aún por pulir deportivamente hablando, declaraban que el entrenador les había pedido que fueran más agresivos en ataque. Los periodistas españoles, ya se sabe, no dan mucho de sí y todos dieron por buenas las declaraciones de los jugadores: «Tengo que ser más agresivo".

Está claro que los jugadores españoles no entendían lo que el entrenador americano les pedía, sin duda porque se lo pedía en inglés, y los periodistas españoles no se daban cuenta del sinsentido de la declaración (tal vez porque los periodistas deportivos no dan  más de sí). 

Sí, el entrenador yanqui sin duda les decía:

    You! The skinny white boy! You have to be more aggressive in attack!

Claro, el esmirriado blancucho con su inglés de Almendralejo entendía que el míster le pedía que fuera más agresivo en ataque. Y cuando el periodista español le preguntaba, eso era lo que contaba.

Pero el entrenador no le estaba diciendo que se dedicara a soltar mamporros cuando atacara, sino que fuera más "aggressive". Que puede traducirse por 'agresivo', sí, pero que también significa que tuviera iniciativa y se atreviera. Que tuvieran ambición. Lo mismo que un "ejecutivo agresivo" no es un jefe que va chillando e insultando a todo el mundo, sino un jefe con iniciativa, con ideas propias, con ganas de mejorar las cosas, que lidera, lo contrario de un jefe champiñón que se escuda en el aquí las cosas las hacemos así, eso ya lo intentamos hace tiempo, no funcionó y no funcionará y se dedique a esperar la jubilación.

Uno puede esperar la confusión de un deportista profesional: no ha llegado donde está por sus notas en la escuela. De un periodista, la cosa ya es más criticable, y más aún si el periodista alardea de que "es de Letras". Pero que la masa haya recibido el vocablo sin rechistar y 25 años después aún lo siga aceptando tal cual, eso sí que no tiene perdón de Dios.

En fin, este año hay dos jugadores españoles en la NBA. ¿Qué se juegan a que van a hacer declaraciones en las que explicarán que el entrenador les ha pedido "ser más agresivos"? 

 

 

Faye Adams - Shake a hand 

domingo, 19 de octubre de 2025

Mis versículos favoritos XXV - el Eclesiastes (II): "Vanitas vanitatum et omnia vanitas"

https://www.youtube.com/watch?v=QaJFSyhQwqU 

 

 

Vanitas vanitatum et omnia vanitas rezaba el viejo adagio en latín, que para los no latinistas se traducía por "vanidad de vanidades, todo es vanidad", es el famoso verso del Eclesiastés, aunque como pasa a menudo es mucho más conocido el verso que el que provenga de ese libro o el mismo libro en sí.

Sin embargo, a diferencia de las demás entradas sobre versículos de la Biblia, aquí no voy a dar la referencia exacta: porque es un verso que se repite múltiples veces en el libro. Es la esencia del libro, la condensación de su mensaje.

Pero el verso tiene mucha más miga de la que se cree, y el que lo cita no suele ser consciente del mensaje que lleva. 

 

Lo primero es lo primero. El Eclesiastés: más información en mi anterior entrada (pinchar aquí). 

 

 

Aparentemente, el Eclesiastés versa sobre la sabiduría. Pero luego uno lo lee y se da cuenta de que no. También la sabiduría es vanidad. ¿Qué quiere decir vanidad? Al principio no está claro, por eso el libro: intenta explicar que muchas cosas a las que les damos importancia son sólo vanidad. Vanidad es lo que es sólo humo, lo que no tiene esencia. Para entenderlo bien: vanidad es lo que uno no se lleva a la tumba. Si lo va a dejar ahí, eso es vanidad. Y querer ser un hombre sabio también es vanidad, porque la sabiduría se acaba con el último aliento. Lo que tiene su miga, porque se supone que el autor del libro ha alcanzado precisamente la sabiduría, y de ahí que escriba el libro. La sabiduría le ha servido para darse cuenta de que... no sirve para nada.

Así que me dije: «La suerte del necio será mi suerte: ¿qué saqué en limpio siendo tan sabio?». Y concluí que hasta eso mismo es vanidad. En realidad nadie se acordará jamás del necio ni del sabio, ya que en los años venideros todo se olvidará. ¡Tanto el sabio como el necio morirán! Y así aborrecí la vida, pues encontré malo todo lo que se hace bajo el sol; que todo es vanidad y caza de viento. Y aborrecí todo el trabajo con el que me fatigo bajo el sol, pues se lo tengo que dejar a un sucesor. ¿Y quién sabe si será sabio o necio? El heredará lo que me costó tanta fatiga y sabiduría bajo el sol. También esto es vanidad. Y acabé por desengañarme de todos mis trabajos y fatigas bajo el sol. Hay quien trabaja con sabiduría, ciencia y acierto, y tiene que dejarle su porción a uno que no ha trabajado. También esto es vanidad y grave dolencia.

Ecl 2, 15-21

Los judíos no siempre incluyeron el Eclesiastés en su canon (el autor, astutamente, intenta hacerse pasar por el rey Salomón, a ver si así por respeto a él cuela); por cierto que el que no lo aceptaran es la causa de que se perdieran los originales en hebreo, hasta que en 1896 se descubrió una cita  en un antiguo manuscrito y luego, en otros manuscritos y en los fragmentos de Qumrán y Masada: en la actualidad se ha encontrado el 68% del texto hebreo. ¿Dónde radicaba la polémica? Para empezar, el judío de su época no creía en la resurrección. Y si no hay resurrección, tras la muerte no hay nada, todo se acaba. Si todo se acaba con la muerte, ¿qué sentido tiene la vida? Necesariamente el sentido de la vida se alcanza con la vida misma, así que si uno era un buen judío, temeroso de Dios y observador riguroso de sus preceptos, sin duda a uno le iba a ir bien. Y viceversa: si a uno no le iba bien es que no era un buen judío etc.etc. Claro que sí: si uno era un buen judío, entonces Dios le recompensaría a uno; de lo contrario, ¿qué sentido tenía ser buen judío si Dios no iba a recompensar por serlo? Y como la recompensa ha de ser en esta vida porque no hay otra, al buen judío le tenía que ir bien. Y más bien cuanto más buen judío fuera.

Todo eso ya lo traté en su día, en la entrada sobre Job. Pero ¿cómo casa esto con que a algunas personas, que estaba claro que no eran buenos judíos (¡es que ni siquiera eran judíos!) les fuera bien? Esto, los maestros judíos lo resolvían con un tranquilos, el tiempo pondrá a cada uno en su lugar. Es decir, se admitía que el mal judío acumulara riquezas, porque se daba por sentado que al final las perdería y reverterían a los buenos judíos.

El Eclesiastés niega todo esto. Son vanidad de vanidades, todo es vanidad. Y el hombre no debe afanarse por aquello que no se va a llevar a la tumba.

¿Entonces? ¿Qué debe perseguir el hombre en la vida?

Para responder a esa pregunta, preguntémonos: ¿qué es lo que el hombre se lleva consigo a la tumba?

Piénselo el lector; en realidad, no es tan difícil la respuesta.

El recuerdo de sus actos.

Así que seamos conscientes: lo importante es lo que hacemos en la vida, porque el recuerdo, la valoración de esos actos, es lo que vendrá con nosotros. Todo lo demás, como dice el Eclesiastés, es vanidad.

Y ¡cuidado! Pues aunque creamos que nadie supo de nuestros malos actos, aunque creamos que han sido ya olvidados y que conseguimos librarnos... no creamos eso. Siempre hay Alguien que los supo, y que los recuerda. Y ése es el recuerdo que nos acompañará.



W. A. Mozart - Kyrie de la Misa en do menor KV 139