miércoles, 7 de octubre de 2026

¡Los astronautas se están cayendo!

https://www.youtube.com/watch?v=oCr3NPcInnc

 

 

Los astronautas, cuando están en la Estación Espacial Internacional o en sus paseos por el espacio, están flotando. Sí, sí, que yo lo he visto. En ingravidez absoluta.

Solo hay un pequeño problema. La ley de Newton. La de la gravitación universal, vaya. Ésa que dice que entre dos masas siempre aparece una fuerza de atracción que es directamente proporcional a las masas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que las separa. O, en su formulación matemática, F=G·m1·m2 / R². G es la constante de gravitación universal, por si no lo sabía.

La Tierra tiene un radio aproximado de 6.371 km. En la superficie de la Tierra, 1 kg pesa 1 kg, lo dice la ley (de Newton). La estación espacial se encuentra a unos 400 km de altura, con lo que la distancia al centro de la Tierra es algo mayor: 6.771. Lo que significa que 1 kg, allí, pesaría 0,885 kg. Un astronauta que con su equipo pesara 100 kg, allí pesaría 88,5. Más o menos, pero en cualquier caso se lo digo yo: no flotaría. Allí, de ingravidez, nada de nada.

¿Entonces?

 

Si usted estuviera en un ascensor y se cortaran los cables y el ascensor no tuviera un sistema de seguridad (lo tienen), el ascensor se precipitaría al foso y usted con él. ¿Qué notaría? Que está flotando. No estaría flotando, claro, pues pocos segundos después se estamparía contra el fondo del foso, pero como todo lo que vería es la cabina del ascensor y esa cabina cae con usted, su percepción sería que flota. Si una webcam lo estuviera retransmitiendo, le veríamos flotar. Ingrávido.

¿Y qué tiene que ver eso del ascensor con la Estación Espacial y los astronautas? Pues que allí ocurre lo mismo: la cámara que nos los retransmite se mueve con ellos, y por eso los vemos… flotar. Pero no están flotando, están cayendo.

¿Perdón, me lo repite, cómo que cayendo?

Sí, sí. ¿Nunca ha escuchado que un satélite se ha salido de su órbita y está cayendo? ¿Es usted tan joven que no recuerda la "caída" del Sky Lab? La Estación Espacial, y los astronautas que están ahí fuera, y en realidad todos los satélites que están "flotando" en el espacio se están cayendo. Y si se pregunta adónde, la respuesta es obvia: al único sitio que se caen las cosas, al suelo.

Ahora bien, hay un detalle menor e insignificante que también deberíamos tener en cuenta.Si usted suelta una piedra, la piedra cae. Inmediatamente, a sus pies. Si la lanza en horizontal con fuerza, la piedra tarda más en caer (aunque usted no lo aprecie) y cae más lejos. Si dispara una bala con un fusil potente (de los de matar presidentes en las películas), la bala recorre mil metros antes de caer.

Pues con la Estación Espacial y con los satélites, lo mismo: los han disparado. Y no con la mano, sino (aprovechando que no hay aire que oponga resistencia) a una velocidad altísima. En el caso concreto de la Estación Espacial, unos 27.600 km por hora. A esa velocidad y la altura en la que se encuentran, la distancia que recorren antes de llegar al suelo es mucho mayor que la de una bala. Muchísimo más, hasta el punto de que… a esas distancias empieza a notarse que la Tierra es redonda. Con la piedra lanzada con la mano o con la bala disparada con un fusil no se nota, pero con los satélites sí. ¿Y qué significa que la Tierra sea redonda? Pues que el efecto es que el propio suelo "también se cae". El suelo, que usted percibe horizontal, en realidad describe una curva como si se estuviera cayendo hacia su centro. Lo que, por cierto, era el argumento de Aristóteles para demostrar la esfericidad de la Tierra: lo natural es que las cosas caigan, y la forma geométrica en la que todo ha caído al máximo es la esfera. Pues bien, si el ritmo al que cae el satélite es igual al ritmo en el que cae la superficie de la Tierra (dicho así para que se me entienda), el resultado neto es que el objeto que cae (el satélite) nunca encuentra la superficie de la Tierra: nunca cae. Visto desde la Tierra, nunca se baja de su órbita. 

Eso requiere, insisto, que el satélite o el astronauta estén avanzando por el espacio a la vertiginosa velocidad que les he dicho (y que permite que den la vuelta a la Tierra en menos de dos horas).

Y por eso el astronauta, desde su cámara, se ve flotando. Aunque está cayendo.

 

 

Por cierto: entonces, ¿por qué se cayó el Sky Lab?

Pues porque cuando he dicho que ahí arriba no hay atmósfera, sí que hay. Un poquitito, pero algo es algo. Y ese algo genera un mínimo y despreciable rozamiento que tiende a frenar el satélite (o el Sky Lab). Por eso, de vez en cuando hay que reencender los motores de la Estación Espacial: para recobrar impulso (y altura). Y por eso los satélites tienen una vida determinada. En el caso del Sky Lab, como no tenía motores propios la idea era que el trasbordador espacial se le acoplara y le diera un arreón, pero hubo algunos problemillas de retrasos que además coincidieron con una intensa actividad solar que aumentó la densidad de la atmósfera exterior y... Poco a poco, esa despreciable atmósfera lo fue ralentizando… y el Sky Lab sí acabó encontrando la Tierra en su caída.

 

 

 

Vladimir Vavilov - Ave María