https://www.youtube.com/watch?v=DZ43IGuvtD4
Tal vez le haya llamado la atención, en la imagen típica de un telescopio, la existencia de como una mirilla o visor que parece independiente del telescopio:
Esa "mirilla" se llama "buscador". Y su misión es, como su propio nombre indica, buscar estrellas. O lo que se quiera ver.
En teoría, la observación de un astro que se ve a simple vista (la Luna, los planetas, las estrellas brillantes, etc.) es muy sencilla: basta con apuntar el telescopio hacia ese astro y mirar. Ocurre, en cambio, que el campo de visión del telescopio es muy reducido, aunque tenga muy pocos aumentos, y la sección del cielo que se ve a través de él es pequeñísima, así que si el telescopio no está automatizado y conectado a un ordenador en el que se introducen las coordenadas espaciales de a dónde se quiere mirar, lo normal es que no se vea lo que se quiere ver: el telescopista ha fallado al apuntar el telescopio. No es tan fácil como parece, desde luego. Y ahí es donde entra el buscador.
El buscador es un aparato muy sencillo: es poco más que un anteojo, que tiene por lo tanto un campo de visión bastante amplio. Tiene muy pocos aumentos (y ninguno en los telescopios baratos), pero permite localizar fácilmente el punto que se busca. Pues bien, en el centro del campo del buscador hay una cruz, y lo que hay que hacer es girar el telescopio hasta que el astro buscado esté en el centro de la cruz: en ese momento, si el buscador está correctamente alineado con el telescopio, éste está apuntando a lo que se quiere ver, y ya se puede mirar. Sencillo, ¿no?
Joan Osborne - One of us (interpretada por Matthew Griswold)


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